El control de esfínteres

El control de esfínteres

Tu hijo ya tiene alrededor de dos años y medio y un nuevo desafío en su desarrollo está cerca: dejar los pañales y permanecer seco.

<p
¡Maa! Quiero pis, quiero caca!! <p
El enseñarle a tu hijo a estar limpio requiere de mucha paciencia, tiempo y cariño.¿Qué significa estar limpio? Que tu hijo se dé cuenta que tiene la necesidad de hacer pis o caca y que sea capaz de esperar o pedir para satisfacer esta necesidad. <p
Para que tu hijo logre el control esfintereano tienen que cumplirse estas condiciones:

  • Su cerebro y sistema nervioso tienen que alcanzar cierto grado de desarrollo que se logra entre los 12 y los 18 meses.
  • Los músculos del ano y de la vejiga deben estar lo bastante fuertes como para mantener los esfínteres cerrados.
  • Su vida familiar debe ser tranquila y armoniosa.
  • Tiene que poder permanecer sentado en la pelela o el inodoro durante al menos 5 minutos.

<p
Las 6 señales: <p
¿Cómo te dás cuenta que tu hijo está listo para controlar sus esfínteres? Fácil, prestá atención a estas 6 señales que nunca fallan:

  1. Siente molestia con el pañal sucio.
  2. Permanece seco por largos períodos, incluso después de dormir.
  3. Manifiesta sus deseos de ir al baño o avisa inmediatamente después de haber hecho sus necesidades.
  4. Se interesa por saber qué hacen vos, su papá y sus hermanos mayores en el baño.
  5. Comienza a usar las palabras “yo”, “mío”, “no”.
  6. Muestra conductas de independencia como lavarse, vestirse, comer solo, etc.

<p
¿Qué tenés que hacer cuando está listo? <p
Ciertas cosas ya las venís haciendo sin querer, como por ejemplo; cuándo lo cambiás y le decís “qué olor”, o cuándo lo ves quieto en un rincón, concentrado haciendo fuerza y le preguntás “¿estás haciendo popó?”. De esta manera, le estás enseñado a relacionar una necesidad fisiológica que se expresa por medio de una presión en una zona del cuerpo con unacto de eliminación. Poco a poco, estas dos cosas se van asociando y es él quién te avisa que se está haciendo o que se hizo. <p
Tu hijo ya camina con seguridad, habla más, usa el “Yo” y te niega algo. Siente curiosidad “por saber” qué hacen los otros en el baño. Este es un adelanto para aprender, para imitar, para hacer como vos o como su papá. También aprende qué artefactos hay en el baño y para qué sirven. <p
Es importante que en el baño haya una pelela para que se tiente a sentarse e intente hacer sus necesidades. Si no hace, no lo fuerces. Ya lo va a lograr. <p
Un cambio en su personalidad <p
Estos avances te llevan a decirle que está más grande y que es hora que deje de usar los pañales. Este dicho es una forma de asegurar su autonomía, de alentarlo y de afirmarle que para vos y su papá es importante que vaya creciendo saludablemente. <p
Con trabajo y con tiempo le hacés una rutina para ir al baño. A la mañana cuando se levanta, después de comer, antes de irse a dormir o cuando toma mucho líquido. Al principio no importa tanto que haga sus necesidades como que asocie estas situaciones: ingesta – presión – eliminación. <p
En el baño, jugando a hacer qué hace, mirando cómo se tira el sifón, cómo se usa el papel higiénico, cómo se baja la tapa del inodoro va conociendo y aprendiendo de qué se trata esta actividad que hacen los más grandes. Por supuesto, este aprendizaje es gradual, lento y con muchas idas y vueltas. No se aprende de un día para el otro. <p
Actitudes que favorecen el control de esfínteres

  • No le exijas más de lo que puede.
  • No lo castigues si se le escapa o se moja.
  • No festejes si tiene accidentes.
  • No lo degrades con comentarios tipo “chancho”, “sucio” u otros por el estilo.
  • Una vez que se sentó en la pelela no lo molestes.
  • Mantenelo seco, cambiále los pañales seguido.
  • Cuando termine de hacer sus necesidades, retirá la pelela y aprieten juntos el botón.
  • No dés marcha atrás y vuelvas a los pañales.
  • Acostumbralo a estar sin pañales por períodos cada vez más largo de tiempo.

<p
¡Chau caca! <p
El aprendizaje del control de esfínteres implica dos actos diferentes: desacostumbrar a tu hijo a ensuciar su cuerpo y todo lo relacionado con su materia fecal y, acostumbrarlo a ejercer la función excrementicia a intervalos regulares. <p
Tu hijo se vuelve limpio por amor, siempre y cuando sus tiempos de aprendizaje sean respetados. La caca, como un objeto dado a otra persona, tiene un valor contradictorio: por un lado, un gran aprecio para tu hijo que la forma y, para vos; el reconocerle este valor. <p
TIPS:

  • Tu hijo se da cuenta que tiene ganas de hacer, se sienta en la pelela o en el inodoro y hace. Enseñale cómo limpiarse. Al principio lo hacés vos por él pero después es bueno que comience a hacerlo solo.
  • Primero logra el control anal. Le sigue el urinario diurno y finalmente, el nocturno.
  • De los 2 a los 5 años pueden haber tropezones y escapadas puntuales. Estas recaídas son comunes y no hay que hacer un mundo de ellas.

<p
Copyright Mam’s & Baby´s

- Siendomadre

Deja un comentario