La importancia del dibujo

La importancia del dibujo

Ya sea un futuro Picasso o un analfabeto para la pintura, el dibujo tiene un papel fundamental durante la infancia.

En sus obras, los chicos dan cuenta de su carácter, sus problemas y preocupaciones secretas. Reproducen sus imágenes internas, lo que han descubierto del mundo y de sí mismos.

Sabiendo que una serie de dibujos sucesivos son como un documento que refleja el proceso evolutivo, diversos autores se han interesado en estudiar la producción gráfica infantil, diferenciando en ellas etapas o momentos por los que atraviesa inexorablemente todo chico.

Estas etapas guardan un orden, una sucesión constante que no puede saltearse o invertirse, y mantienen relación con la edad cronológica. Teniendo en cuenta que la edad estimada es un promedio y, que según el ritmo de desarrollo de cada personita pueden producirse adelantos, retrasos, estancamientos o aceleramientos bruscos, vamos a recorrer la evolución del grafismo infantil.

Los primeros trazos, 18 a 24 meses

Desde que un chico descubre que un lápiz sobre un papel deja una marca, comienza a garabatear donde y como puede. Estos primeros trazos se realizan en forma desordenada y sin control. El lápiz, tomado en puñal, recorre el papel en todas las direcciones, los movimientos son amplios y expansivos, siguen la curva del cuerpo y guardan relación con el tamaño del chico.

Esta primera etapa ha recibido diversos nombres: garabateo descontrolado, vegetativo motriz, sin nombre, etc., pero lo importante es que todavía no hay ninguna intención de reproducir el medio. El garabateo no representa otra cosa que la imagen de un estado interno.

El lápiz es sentido como una prolongación de sí mismo, y el papel representa el espacio en el que el chico se mueve. El placer reside en el movimiento, (en el registro de la actividad kinestésica, explorar, sentir y vencer una resistencia). Se lleva a cabo como un acto furtivo, una descarga inmediata, y sólo por el interés del adulto adquiere carácter permanente.

La experiencia gráfica se convierte en un medio de comunicación, a partir de que el adulto participa, entra en el juego, y alienta al dialogo por el dibujo.

Garabatos y renacuajos

Sin que la primera etapa del garabato desaparezca totalmente, poco a poco el chico aprende a frenar el lápiz, interrumpiendo el trazado. El garabato se vuelve más diferenciado y controlado. Alrededor de los 2 años vemos aparecer esbozos de formas, primero el círculo, luego los ángulos.

A esta altura el chico ha palpado, visto y saboreado muchas cosas. Tiene mayor conciencia del mundo que lo rodea y su repercusión en sí mismo. Ya puede coordinar la vista y el movimiento.

Al placer kinestésico se le suma el goce del dominio visual de las líneas. Comienza a descubrir relaciones entre los movimientos y los trazos, el grafismo y los objetos. Dibuja con una intención, pero sin idea del aspecto que tendrá el dibujo cuando esté terminado. Cuando descubre relaciones entre los trazos y algún objeto, comienza a dar nombre a sus dibujos, lo cuál significa un cambio del pensamiento kinestésico al imaginativo.

Hay un realismo fortuito, es decir, una coincidencia casual del dibujo con la realidad. El nombre se otorga con posterioridad, por eso la misma forma imprecisa puede representar a mamá, y al instante, a una casa.

La primera figura reconocible es la humana, que empieza con el dibujo del renacuajo, y se va perfeccionando paso a paso. Alrededor de los tres años, ya se ven los primeros monigotes con cabeza y tronco diferenciados.

Dibujo lo que imagino (3 a 6 años)

Alrededor de los tres años, los dibujos se tornan más controlados, distinguibles y reconocibles, y se refieren a cosas que lo rodean. Aparecen personas, animales y casas. Estas formas corresponden a la interpretación familiar de las cosas, pero no a la percepción.

Hay un esfuerzo intencional de imitación, pero no de los objetos sino de la representación mental que tienen de estos. Es decir, dibuja a los objetos como los ve, pero en su imaginación.

Como todavía no se ha desarrollado la capacidad de síntesis, ni la coordinación entre las partes y el todo, aún no establecen relaciones entre los objetos. Dibujan en forma desordenada, de acuerdo al significado afectivo, enumerando y yuxtaponiendo elementos ¿El espacio? Es sólo algo que está alrededor. Por eso las casas vuelan, y los hombres a su lado, parecen gigantes (¿después de todo no son importantes?).

Copyright Mam’s & Baby’s

- Siendomadre

Deja un comentario