Primeros pasos: Tu bebé ya camina, logró el equilibrio!

Primeros pasos: Tu bebé ya camina, logró el equilibrio!

Dar los primeros pasos  no es un hecho aislado, no se da de un día para el otro. Es una cadena de acontecimientos que culminan con los primeros pasos independientes.

Los padres miramos embelesados los primeros pasitos de nuestro hijo y nos emocionamos casi hasta las lágrimas cuando finalmente lo vemos alejarse de nuestros brazos con sus pasitos bamboleantes.Tenemos razón en darle tanta importancia a estos primeros pasos, la mayoría de los psicólogos sostienen que la marcha es la primera etapa en la formación del individuo. Para la psicoanalista M. Mahler es, junto con el lenguaje, uno de los elementos fundamentales del nacimiento psicológico del ser humano. Marca su entrada al universo del hombre, la posición vertical, el estar erguido, es un privilegio humano. Pero el caminar no es un hecho aislado, no se da de un día para el otro. Es una cadena de acontecimientos que culminan con los primeros pasos independientes.

Me paré solito…

Hasta los seis meses el bebé no puede sostener el peso de su cuerpo. Si se lo pone de pie, se endereza por poco tiempo ya que se le doblan las piernitas. Alrededor de los ocho/ nueve meses se puede mantener por un rato más largo pero con apoyo, con las manos de mamá o papá. Todavía no tiene lo que los médicos llaman la lordosis lumbar, encorvamiento de la columna vertebral en la zona inferior; y, si se lo pone en pie, hecha la colita para atrás.

En un par de meses ya se dibuja la lordosis y el bebé es capaz de sostenerse con un apoyo mínimo. Recién a los catorce meses puede ponerse de pie solo, pero aún se incorpora como los monitos, primero adelanta las manos y hace fuerza con ellas.

Desde recién nacido:

Si tomamos un bebé recién nacido y ponemos su cuerpo echado ligeramente hacia delante, va a realizar movimientos de caminar que son tan lentos que se pueden descompensar en tiempos. Es lo que se llama “reflejo de la marcha”. Es un andar sin equilibrio propio, monótono y no va acompañado de movimientos coordinados con los brazos, que permanecen pegados al cuerpo. Si este reflejo no está presente, puede ser un signo de trastornos neurológicos. Y si persiste en un bebé de más de cuatro meses también puede indicar una lesión cerebral. El bebé de cinco / seis meses que al ser inclinado hacia delante, puede sostener su propio peso e intentar dar algunos pasos, es un hecho muy aislado. Por lo general, no logra terminar un movimiento de marcha.

Recién alrededor de los nueve meses, el bebé empieza a caminar, da sus primeros pasos pero sostenido de ambas manos. Necesitaría un par de meses de práctica para poder caminar agarrado de una mano.

El regalo del primer año son los primeros pasos independientes que requieren como condición sin equanon el equilibrio. Al principio es bastante rígido, brusco. Todo el cuerpo se proyecta con la pierna y, por lo general, el intento termina en una pesada caída. Se necesita mucha práctica y paciencia. En algunos meses, la marcha se modifica y perfecciona: mejora el equilibrio, los pies se acercan y los brazos se pegan al cuerpo, semi doblados, balanceándose a ritmo.

Gran explorador…

Cuando aprende a caminar el mundo del chico se agranda enormemente, tiene un rol más activo en determinar la cercanía y distancia con su mamá. Puede explorar un segmento más amplio de la realidad, hay más que ver, que oír, que tocar…

La manera de experimentar tiene mucho que ver con la mamá. Ella todavía sigue siendo su centro del universo desde el cuál se va soltando gradualmente a círculos más amplios. Estas primeras exploraciones sirven para establecer contacto con la realidad y descubrir aspectos nuevos.

Con los primeros pasos comienza un idilio con el mundo. Todo el interés está puesto en las habilidades motrices de la ejercitación y en la exploración de un universo cada vez más grande.

Las características más llamativas de esta etapa son el gran interés puesto en todo lo que se relaciona con su cuerpo y sus funciones y la gran resistencia a los golpes, caídas y cualquier frustración. El chico se concentra en sus propias habilidades, se regocija en ellas, deleitado con los descubrimientos que realiza y enamorado del mundo y de su propia grandeza.

La forma en que cada niño se desenvuelve está relacionada con la actitud de sus padres. El chico va y viene, quiere caminar solo o quiere ser ayudado, hace descubrimientos independientemente o los comparte.

La mamá tiene que encontrarse disponible a las necesidades de su hijo, proporcionándole apoyo física y emocionalmente. El chico comienza a desarrollar su capacidad de estar a solas, que se dá precisamente en presencia de su mamá. Lo importante es que sepa que mami está allí, un poco más lejos o un poco más cerca.

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