El llanto del recién nacido

El llanto del recién nacido

El llanto del recién nacido es la forma de comunicación pre verbal más importante que tiene tu bebé para decirte qué le sucede. De a poco aprenderás a interpretar sus distintos llantos y sabrás cómo responder a sus necesidades.

Al ver a un bebé llorando, la mayoría de la gente tiende a decir: ¡Tiene hambre! Si bien en algunas oportunidades esto es así, la mayoría de las veces no lo es.

Al llorar, el bebé expresa diversas necesidades que quiere le sean satisfechas: hambre, frío, calor, aburrimiento, incomodidad, necesidad de contacto, etc.

¿Cómo interpretar su llanto?
Podemos esperar que un bebé menor de un mes llore de 1 a 2 horas al día aún estando bien alimentado. Si alimentas a tu bebé cada vez que llora, no podrás distinguir sus distintos llantos y saber cuál es su verdadera necesidad.

Cuando tu bebé llore, primero intenta pensar en los distintos motivos, qué es lo que le puede estar pasando. Cada bebé tiene características particulares con respecto al llanto. Tómate unos segundos para tratar de diferenciarlos antes de actuar, así podrás detectar las pequeñas diferencias en intensidad, tono y duración. De esta manera, estarás en mejores condiciones para satisfacerlo plenamente.

Los diferentes llantos

  • Por hambre: es corto y de tono bajo, aumenta y disminuye, y no se calma con chupetes, caricias ni acunándolo. Sólo se calmará cuando lo alimentes.
  • Por dolor: generalmente comienza muy abruptamente, fuerte, con un grito muy agudo seguido de una pausa, y luego continúa. Por momentos podrás serenarlo acunándolo y por momentos no.
  • Por estar molesto o enojado: es más turbulento, mezclando distintos tipos de gritos, de distinta intensidad. Lo tranquilizarás acunándolo suavemente con caricias y palabras suaves.
  • Por incomodidad: quizás sienta incomodidad al cambiarlo y su llanto no se detendrá hasta estar nuevamente calentito ya que extraña el contacto de la piel con la tela, no porque tenga frío, sino porque se siente expuesto.
  • Por querer mimos, caricias: tu bebé necesita contacto físico constante. Su llanto cesará cuando lo tomen en brazos y se sienta contenido.
  • Por cansancio: el bebé calmará sólo cuando logre dormirse. Al primer indicio de cansancio acuéstalo o ayúdalo a dormirse. Si se pone fastidioso, le costará más conciliar el sueño.

Escucha a tu bebé atentamente. Al principio quizás te angusties por no poder calmarlo y satisfacerlo. Pero paciencia, poco a poco aprenderás a interpretarlo.

 

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