Lactancia materna: beneficios para el bebé

Lactancia materna: beneficios para el bebé

La leche materna es el alimento más natural y saludable, contiene todos los anticuerpos y nutrientes esenciales que necesita el bebé. Es fácilmente digestible. Previene las alergias. Proporciona protección contra las infecciones. Y evita la sobrealimentación entre otros beneficios…

La lactancia materna no sólo aporta los nutrientes necesarios para la alimentación de los recién nacidos, sino que también provee de la inmunidad y las defensas necesarias para proteger a los bebés de infecciones y enfermedades durante su primera etapa de la vida.

El sistema inmunitario de un recién nacido tarda en madurar y en formar los anticuerpos. La leche materna contiene los anticuerpos de la madre que protegen al bebé contra todo tipo de infecciones, hasta que el propio sistema inmunitario del bebé madure.

Es sumamente importante prender el bebé al pecho durante la hora siguiente del alumbramiento ya que el calostro:

  • Es un alimento sumamente valioso para el recién nacido.
  • Es una substancia parecida a la leche que se forma en los pechos.
  • Es de color amarillento y tiene un alto contenido de proteínas y anticuerpos.

La leche materna cambia con el tiempo y se adapta a las necesidades del bebé según va creciendo. Además reduce los riesgos de desarrollar alergias, diabetes y determinados tipos de cáncer en la infancia y más adelante en la vida. Amamantar es gratuito y muy higiénico porque no es necesario esterilizar nada.

En cuanto a la relación entre lactancia y el nuevo virus de la influenza H1N1 o Virus de la Gripe Porcina todavía no se sabe si la leche materna posee una protección específica contra este microorganismo. Solamente podemos decir que las madres que amamantan pasan los anticuerpos protectores a sus bebés y de esa manera ellos están protegidos contra la mayoría de las infecciones.

De acuerdo a los últimos estudios se comprobó que los bebés que no son amamantados se enferman de infecciones como la influenza más a menudo y más gravemente que aquellos bebés que toman leche materna.

Algunas recomendaciones para la prevención de infecciones en los bebés amamantados son las siguientes:

  • Aunque estés enferma, no dejes de amamantar a tu hijo, ya que, lo ideal es que los bebés menores de 6 meses sean alimentados siempre con leche materna.
  • Inicia la lactancia lo más pronto posible.
  • Limita la alimentación con fórmula láctea tanto como puedas.
  • Si estás muy enferma para amamantar, extrae la leche de tu pecho y trata de que alguien se la dé a tu bebé con mamadera, taza, gotero o jeringa.
  • Si tu bebé está enfermo no lo dejes de amamantar. Ofrece el pecho frecuentemente durante la enfermedad. Los niños enfermos necesitan más líquidos que cuándo están sanos. Los líquidos que los bebés reciben de la leche materna son los mejores, porque también ayudan a proteger el sistema inmunitario.

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