El embarazo cambia tus sentimientos

El embarazo cambia tus sentimientos

Estar embarazada conlleva gran cantidad de cambios físicos y ¡emocionales! Tu vida será un antes y un después. Explorarás nuevos horizontes jamás imaginados ¿Cuánto se modifican tus sentimientos? ¡Muchísimo!!

 Embarazo no sólo es gestar a tu bebé. Es apertura, expansión, cambio y crecimiento. ¿Reconocés estas palabras? Están sucediendo en tu cuerpo. Ahora. Tu abdomen se abre. Tus articulaciones se flexibilizan.

 Un hijo extraordinario
En tu interior un óvulo atrajo a un espermatozoide y se unió a él, definitivamente. Los dos formaron un hijo único que ahora palpita en tu vientre. Tiene su propio corazón. Vos tenés el tuyo y entre los dos hay un vínculo de amor que los unirá toda la vida. La alegría de la creación, la energía de la expansión que es la energía del amor, obra en vos y no queda confinada a tu cuerpo físico. Se expande también en tu cuerpo emocional, en tus sentimientos.

Estás, quizás, más vulnerable y sensible ¿Sentís miedo? Es posible que por un lado estés feliz por tener un hijo y al mismo tiempo tengas temor, te asustan los cambios. Esto es normal. Dejá que te suceda. No te critiques: nos pasa a todas las mamás. Simplemente observá lo que sucede en tu interior con tu ojo interno.

 Esperar y aprender
Eso que no te gusta es sólo una parte tuya, una partecita asustada. Aceptala y verás que el miedo es como una ola: pasa. Si se acerca se hace más grande, y si lo aceptás como es, simplemente pasa. Tus emociones se agrandan para salir. Es una limpieza emocional. Si compartís los miedos, si te informás, si los aceptás, estos pierden fuerza y finalmente se disuelven.

 Una nueva visión
Esta fuerza expansiva que obra en tu cuerpo físico y emocional sucede también en tu mente, que también se expande para incorporar nuevas ideas. Si esperás tu primer bebé, aprenderás muchísimas cosas. Aprenderás a ser mamá. Y si ya tenés otros hijos, seguirás aprendiendo.

Te surgen pensamientos que nunca imaginaste. También aparecen dudas; tu mente se flexibiliza para dejar salir viejas ideas y dar lugar a nuevas. Te nacen preguntas porque tienes dudas, y así florece la posibilidad de cambio y crecimiento.

Tu corazón se abre
En el plano espiritual también se produce una expansión. Como ese bebé que está creciendo en vos, tu corazón crece. Te adaptas al nuevo ser.

Brindate unos minutos diarios para sentir qué te pasa y qué necesitás; para conectarte con tu bebé, escuchándolo con tu oído interno, o viéndolo en tu imaginación. Quizás sintiéndolo, y luego contáselo a tu pareja.

Si podés darte ese tiempo, cuidándote, tu embarazo puede convertirse en una maravillosa experiencia de crecimiento emocional, mental y espiritual.

Comenzá ahora con este ejercicio:

  • Sentate cómoda. Apoyá tu espalda y disponete a abrir tu pecho. Percibí como se abre y se expande con cada inhalación.
  • Date unos segundos hasta que te sientas relajada y luego escuchá estas palabras: en el centro de tu pecho, cerca de tu corazón, hay una niña tierna, pequeñita. Imaginala con todos los detalles. Quizás como eras cuando eras chiquita.
  • Buscá una imagen que te guste y ubicala en tu pecho. Date unos segundos. Visualizá el pelo, el color de los ojos, la expresión de su cara. Cuando tengas su imagen o sientas su presencia, preguntale qué necesita. Luego hacé un espacio interior para escuchar su respuesta. Tomá como respuesta la primera idea que te venga. Puede ser que necesite atención, amor, jugar con vos o simplemente que la aceptes tal cuál es. Quedate unos minutos con ella. Respondé a su pedido. Imaginá que jugás con ella, que le decís que la querés, o cualquier otra cosa que te haya pedido.

 

Cuando termines, despedite afectuosamente, sabiendo que siempre que quieras podés comunicarte con ella. Recordá, que cuidándote vos, aprendés a cuidar a tu bebé.

 

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