Las emociones durante el embarazo

Las emociones durante el embarazo

Si bien cada mujer vive el embarazo a su manera, en el transcurso de los 9 meses, y sin generalizar, se observa en las futuras mamás ciertas similitudes en cuanto a las emociones que sienten. Veamos cuáles son a lo largo de los 3 trimestres.

 Primer trimestre

¿Estoy embarazada?
Esta es una incertidumbre a la que toda mujer se enfrenta. Actualmente, puede saberse en pocos minutos el resultado con certeza. Sin embargo, aunque sea positivo, muchas futuras mamás sólo toman conciencia cuando sienten a su bebé moverse o cuándo lo ven en la ecografía.

¿Quiero al bebé?
Al principio, la embarazada oscila entre el temor y la alegría
. El temor no es claro y en este se ocultan muchísimos miedos – conscientes e inconscientes: a lo desconocido, a los cambios, a verse distinta, a no saber cómo cuidar del bebé, etc.

A estos sentimientos se suman ciertos malestares como las náuseas (las padecen el 50 % de las embarazadas), el insomnio, el cansancio, la falta de apetito o el hambre voraz. Y, como si fuese poco, se agrega el temor frente a la pérdida del embarazo, que se sabe; ocurre durante el primer trimestre (generalmente debido a malformaciones genéticas).

Emociones ambivalentes
En esta etapa predominan los sentimientos contradictorios,
y muchas embarazadas pasan de la alegría al llanto en cuestión de segundos ¡Tranquila! Es culpa de las hormonas que están trabajando a toda marcha.

Toda mujer lleva arraigados dentro de sí sentimientos muy fuertes y profundos hacia la maternidad que aumentan a medida que el embarazo avanza. Es común ver cómo cambian sus costumbres con el fin de “anidar saludablemente” a su hijo e intentan adoptar hábitos sanos con el fin de proteger a su bebé.

Miedo a lo desconocido
Este temor responde a una “especie de regresión”
. La mamá se siente desprotegida, como cuando era chica y dependía de otros. A raíz de este sentimiento se acerca a su madre y, si entre ellas existe  una buena relación, el vínculo suele reforzarse. Por el contrario, de no mantener buenas relaciones, podrían surgir tensiones.

Segundo Trimestre

Plenitud
Se puede describir el estado de una mamá en esta etapa, pero difícilmente pueda explicarse cómo siente. Su bebé empieza a moverse  y todo se transforma
. La emoción es tan profunda que la mamá no encuentra forma de explicarlo.

Con las primeras pataditas, surge entre la mamá y su hijo un diálogo interno, que en apariencia terminará con el nacimiento, pero en realidad; se mantiene durante toda la vida.

La futura mamá manifiesta su alegría, se siente segura de sí misma y de su embarazo. Seguramente ya sabe de su hijo a través de las ecografías. Pero ningún estudio es tan movilizador como sentir sus pataditas.

Equilibrio
Durante este trimestre no son frecuentes las complicaciones
. La panza crece, pero todavía no molesta. El movedizo bebé actúa como una gracia sobre la imaginación de su mamá. En la gran mayoría de las embarazadas, han desaparecido los molestos síntomas del primer trimestre. La mamá se siente bien: duerme, come y aprende a cuidarse mejor, y hasta puede aumentar su deseo sexual. Este trimestre la mamá lo vive con placer, tranquilidad y alegría.

El tercer trimestre

“Una” con el bebé
En el primer trimestre, el bebé era fuente de sentimientos ambivalentes. En el segundo, si bien se sabe con certeza que el bebé está ahí; todavía no ha nacido. Y, en el último trimestre, el bebé es foco de todos los pensamientos e intereses de la futura mamá.

A medida que avanza la fecha del parto, el mundo exterior se vuelve cada vez más insignificante para la futura mamá. Ella se repliega en su mundo interno, junto a su bebé. Está atenta a todos los cambios de su hijo: su crecimiento, sus movimientos, su sueño, su posición, su hipo. La mamá habla de su bebé como si ya hubiese nacido atribuyéndole cualidades.

El bebé se hace notar
La mamá decide que es momento de armarle el cuarto, de comprarle ropa. Entre el séptimo y octavo mes, comienza el curso de preparación para el parto donde aprende a  saber cómo afrontar el “gran día”. Conoce a otras embarazadas en su situación y juntas comparten experiencias que resultan ideales para sacarse sus incertidumbres.

La última semana parece más larga que todo el embarazo junto. La mamá está a poco tiempo de dar a luz y se impacienta, le irrumpe la ansiedad y esto es muy positivo porque indica que “finalmente el bebé está por nacer”.

 

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