No al deporte durante el embarazo

No al deporte durante el embarazo

No todas las futuras madres son fanáticas de realizar deportes ¿Quién dijo que para mantenerse saludable y llegar bien preparada al parto la práctica deportiva es imprescindible? Tranquila, ¡hay otras opciones!

Si bien hay embarazadas que no están dispuestas a hacer deportes de todas formas, pueden cuidar su salud, belleza y a la vez prevenir las posibles molestias del embarazo.

La solución consiste en recurrir a un método que nada tiene de violento: la educación corporal, especialmente pensada para embarazadas.

No te abandones

¡Permítete la oportunidad de seguir sintiéndote linda, atractiva, ágil y fuerte hasta el mismo día del parto!

Las clases donde se realiza la “educación corporal” suelen ser grupales debido a que una mujer que espera un hijo necesita compartir sus dudas, sus fantasías y la fascinación de la gestación con otras que puedan comprenderla. Por otra parte, el estímulo mutuo y el manejo del cuerpo cada vez más seguro benefician enormemente el estado físico y anímico a lo largo de todo el embarazo.

Tu cuerpo está sujeto a modificaciones increíbles

Estás gestando una nueva vida. Albergas a un hijo y eres capaz de alimentarlo, oxigenarlo, proporcionarle calor y amor. Tu organismo responde a exigencias cada vez mayores y la panza, al crecer, cambia tu centro de gravedad.

¡Puedes evitar que estos cambios provoquen desequilibrios funcionales y postnatales con la práctica constante de una actividad especialmente diseñada para tal fin!

La educación corporal durante el embarazo no debe ser vivida como una exigencia más. Estas ya sobran. Hay que hacerla con placer y alivio. Es una práctica intensa y concentrada, pero nunca esforzada. A esta le sigue una sesión de relajación para terminar la clase libre de molestias y dolores. Experimentas sensaciones agradables de satisfacción, soltura y mayor vigor. Este bienestar se logra a partir de un aprendizaje y una actividad siempre placentera.

Tu cuerpo está en constante cambio

Con estos ejercicios corporales te conectas con tu bebé, sientes la necesidad de cederle cada vez más espacio, ensayando movimientos amplios y de estiramiento. Aprendes a corregir tu postura y a repartir correctamente el peso de tu cuerpo para no desplomarte sobre tus piernas.

Puedes caminar con soltura y facilitar la circulación sanguínea hacia tu corazón. Es más, disfrutas de una infinita variación de hermosos movimientos que fluyen por tu cuerpo liberándote de tensiones, al mismo tiempo que se tonifica y modela.

En armonía con el cuerpo

Cuando todo el cuerpo trabaja en una forma integrada hasta la última semana del embarazo, se activa la respiración y la circulación, los movimientos se realizan con una liviandad y plasticidad asombrosa.

La zona abdominal y pelviana merece especial atención. Hay que fortalecer el vientre gradualmente sin dañar músculos y ligamentos. De esta manera puedes sostener a tu futuro bebé con facilidad y sin esfuerzo, su peso no te molesta al realizar tus tareas habituales.

El último trimestre

La cercanía del parto te motiva para tomar conciencia de tus órganos genitales y de la pelvis ósea. Acompaña la natural lasitud de tus tejidos con movimientos de vibración, distensión y apertura ¡Ni te imaginas cuánto alivia las molestias de encaje, cuánto contribuye a la ubicación y al feliz nacimiento de tu bebé!

Si con tu pareja añoran una experiencia plena y responsable del parto y la paternidad, es recomendable que completes tu educación corporal con cursos de psicoprofilaxis para el parto.

Puedes gozar de tu embarazo y llegar bien al nacimiento de tu hijo con un trabajo corporal adecuado especialmente diseñado para tu estado. No te prives de este privilegio. Pídele a tu obstetra te recomiende un centro especializado de su confianza.

¿Te animas a intentarlo?

 

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