El goteo en el parto

El goteo en el parto

Este término es usado habitualmente en forma ambigua y poco clara. Aparece siempre en las conversaciones de las embarazadas generando muchas dudas y confusiones ¿Para qué sirve? ¿Cuándo se indica?

 Es común escuchar a las futuras mamás opinar del tema “es para apurar el parto”, “lo ponen para comodidad del médico” o “cuando me pusieron el goteo ya no me pude controlar más”…

 ¿Qué es el goteo y cuándo está médicamente indicado?
 El “goteo” es un sistema por el cual se puede administrar suero fisiológico a la mamá en el trabajo de parto. A éste se le agregará- o no- la medicación indicada por el médico. Para colocarlo se aplica una pequeña aguja en alguna vena del brazo o de la mano, cuidando que no entorpezca los movimientos – y se fija con cinta adhesiva. Luego, gota a gota, se administra suero fisiológico.

Con el goteo, se reciben líquidos y se debe orinar frecuentemente, si bien complica la movilización, la mamá puede cambiar de posición y caminar llevando consigo el trípode que sostiene la bolsa de suero.

Argumentos a favor de aplicar goteo:

  1. Como medida de precaución: si la mujer ya tiene colocado el suero, es más fácil encarar cualquier urgencia y agregar rápidamente al goteo la medicación
  1. Como forma de administrar elementos nutritivos (en este caso se usa suero con dextrosa) para combatir el cansancio. Así la mamá no carga su estómago y se evitan los riesgos ante una eventual anestesia general.

 

¿Y la inducción?
El goteo se convertirá en inducción cuando, por razones obstétricas, el médico resuelva provocar el parto artificialmente. Hoy se utiliza la “inducción medicamentosa”, una asociación de estradiol y/o oxitocina sintética diluida en el suero del goteo. Estas hormonas producirán las contracciones que a su vez desencadenarán el trabajo de parto.

La inducción al parto es una actitud médica carente de riesgos importantes, siempre que la realice un profesional con buena experiencia obstétrica y que se haga una evolución rigurosa de cada caso particular.

Las razones que justifican la inducción son:

  • Rotura prematura de las membranas de la bolsa.
  • Embarazo prolongado.
  • Enfermedades concominantes con el embarazo (cardiopatías, nefropatías)
  • Diabetes, preeclampsia.
  • Enfermedad hemolítica.

 

Conducción del parto
Puede suceder que el parto se inicie espontáneamente pero que en su evolución, el obstetra observe una incorrecta dinámica de contracciones que podrían determinar problemas en el parto. En este caso, se usará el goteo para administrar la medicación adecuada y así corregir la disfunción uterina.

Muchas veces el miedo al parto tensiona, y esta tensión, de forma indirecta, influye negativamente sobre el cuello uterino, que se rigidiza y no dilata. El obstetra podrá entonces utilizar el goteo para administrar relajantes a la mamá.

Hay infinita variedad de criterios en cuanto a la oportunidad de la aplicación del goteo. Mi consejo como instructora es que la pareja se informe a través de lecturas (no tendenciosas) y a través de su curso de psicoprofilaxis. Luego, con ese conocimiento, podrá conversar con su médico y fortalecer su confianza en él.

Sin confianza se entorpece lo natural y fisiológico del parto. Que el saber no se convierta en desconfianza y control de todo el acto médico.

El conocer debe ayudar a mejorar la relación con aquel – nuestro obstetra – que nos ayudará a tener a nuestro hijo.

 

Maruca Viel Temperley, instructora en psicoprofilaxis para el parto.

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