13 sentimientos de la embarazada en el 9no mes

13 sentimientos de la embarazada en el 9no mes

A veces estás feliz y otras, triste. Sientes una gran excitación por conocer a tu bebé junto con miedo frente al desconocimiento por lo que vendrá ¡Un sinfín de sentimientos contradictorios vienen todos juntos en el noveno mes de embarazo!

  1. Ambivalencia
    Estás ansiosa de que nazca tu bebé pero no quieres perder “esos cuidados especiales” que recibes estando embarazada. Muchas mujeres no quieren que culmine el embarazo por la cercanía que tienen con su bebé. Además, surgen temores en relación al parto, a que el bebé nazca sano….
  1. ¿Seré una buena madre? …
    Surgen preguntas sobre el nuevo rol, el de “mamá”, y experimentas sentimientos confusos frente a la responsabilidad que conlleva ¡Tranquila! Todas las embarazadas en algún momento sienten esta preocupación.
  1. Estar sola
    Deseas estar en tu casa y volcar tu energía al hogar. El “exterior” pierde importancia: ni las noticias, ni las invitaciones, ni el trabajo llaman tu atención. Tienes una excelente excusa para quedarte en tu “nidito” y justificar tu indiferencia.
  1. Poca tolerancia
    Ciertas actitudes que hasta el momento no te inmutaban pueden ahora hacerte perder la paciencia con tu pareja, con tus hijos, y hasta hacerte explotar frente a situaciones sin importancia. Es esperable desear que la gente te “deje en paz”. Necesitas estar relajada para reservar energías para el momento de dar a luz.
  1. Bajando revoluciones
    Tienes necesidad de realizar actividades que “relajan tu mente y alma”. Camina, habla con una amiga…. No te dejes vencer por la excitación, pronto nacerá tu bebé y esta etapa pasará.
  1. ¿Está todo listo?
    La habitación del bebé está lista. Sin embargo, te esfuerzas por recordar si olvidaste algo y tienes la sensación de que algo está faltando. No te preocupes, si olvidas algún detalle, seguramente no era importante.
  1. Miedos
    A pesar de que te preparaste durante 9 meses, hiciste el curso de preparto y te informaste de todo cuanto pudiste es inevitable que no sientas temores a medida que se acerca la fecha: ¿va a estar todo bien? Todas las mujeres tienen miedos en menor o mayor medida. Relájate: estos 9 meses te vienen preparando para sobrellevar el parto. Confía en tu cuerpo más que en tu mente y la naturaleza obrará por sí misma.
  1. Síndrome del nido
    Existe una natural tendencia a dejar todo organizado antes de que nazca el bebé. Te obsesionas por limpiar profundamente la casa, y realizas actividades que no hacías desde hace tiempo. Esta “necesidad” te mantienen ocupada durante la última etapa. Pero ¡ojo!, no te sobre exijas y si no estás segura de hacer ciertas tareas, ¡no las hagas!
  1. Cambios
    Durante el trabajo de parto, tu cuerpo atravesará más cambios que en cualquier otro momento de tu vida. Si te informas, aprenderás a manejarlos mejor. Pregúntale a tu obstetra y un excelente lugar donde encontrarás contención y respuestas a todos tus interrogantes es el curso de preparto.
  1. Estoy enorme
    Todo te cuesta el doble, o el triple; levantarte del sofá puede dejarte sin aliento. Tu abdomen crece a un ritmo acelerado y hasta puedes perder el eje y tu balance corporal.
  1. Estoy cansada
    A la noche no encuentras posición cómoda y es difícil logar un buen descanso. Estás exhausta y temes no te queden fuerzas para el parto. Esta es como una etapa de adaptación a lo que vendrá ya que una vez que nazca tu bebé no podrás dormir todo lo que quieras, al menos; al principio. Haz siestas frecuentes y cortas y recurre a todas las técnicas de relajación que conozcas.
  1. No hay mal que por bien no venga
    Cuando el bebé se acomoda en la cavidad pélvica puedes respirar mejor. Pero, en reemplazo, tienes necesidad de orinar con más frecuencia y probablemente te constipes con facilidad. También puedes sentir unos pinchazos agudos en la pelvis que resultan muy molestos cuando caminas y el dolor puede irradiarse hasta la columna. Estos malestares se deben a que los ligamentos se están preparando para el parto: cambiar frecuentemente de posición te ayudará a disminuirlos.
  1. ¿Las pataditas?
    Tu bebé se mueve menos porque tiene menos espacio, sin embargo sus patadas duelen más. Su cabeza hace presión sobre los vasos sanguíneos y nervios de la pelvis empeorando aún más la situación.

 

Tu ansiedad crece y crece. El noveno mes es largo e inolvidable. Pero, cuando nazca tu hijo, verás que todo valió la pena.

 

 

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