Carta de una embarazada a su obstetra

Carta de una embarazada a su obstetra

Todas alguna vez quisimos decirle algo a nuestro médico y no nos atrevimos. Escribirlo es una buena forma de intentar la comunicación. Lee la carta de una embarazada a su obstetra ¡Seguramente te sientas identificada!

Querido Doc:

Si usted conociera las expectativas con las que llego a su consultorio, esperando de su boca las palabras mágicas quedevelarán el misterio que esconde mi panza… Necesitaría oír de usted la fecha exacta de mí parto, quisiera que me asegurara que todo va a salir bien, que me contara todo con lujo de detalles.

Al comienzo las visitas eran espaciadas  y muchas otras cosas ocupaban mí vida. Pero ahora, en este fin de embarazo, un solo pensamiento ocupa mi mente: el parto y mi hijo por nacer. Por otro lado, las visitas más asiduas a su consultorio, las ecografías y los monitoreos, me tienen en ascuas

¿Estará todo bien?…
Y cuando me recibe y tiene cara de cansado (¿habrá tenido un parto anoche?) y aunque me pregunte muy afablemente cómo estoy, ya me siento intimidada como para sacar mi lista de mil preguntas que le quiero hacer, a quién es hasta hoy – creo yo – quién más sabe sobre mí hijo.

Y me hace sentar, se sumerge en la lectura de mi ficha y, pegándole un rápido vistazo (demasiado rápido para mi gusto) a mis últimos estudios, vuelve a mi ficha y dice parcamente: “todo va bien, vamos a verla”.

Pasamos hacía la camilla y hace todo tan rápidamente que parece un prestidigitador. Me palmea los hombros y dice… “todo va bien, arriba”. Me visto rápidamente para no hacerle perder tiempo. Escribe algo en mi ficha y sin levantar los ojos repite que todo está OK, y que vuelva la semana próxima.

¡La semana próxima!
¡Pero eso es una eternidad!
¡Por favor, levante sus ojos de la ficha deje de escribir y míreme! Explíqueme TODO: ¿cómo es, cómo está mi hijo, qué descubrió al palpar mi vientre, si está sólo “colocado” o ya “encajado”, si es muy grande?…

Pero en vez de decirle esto, me levanto sonriente, incapaz de mostrarle mi incertidumbre. Yo sé, querido doctor, que usted se está haciendo cargo de mi seguridad y de la de mi bebé y que asume la responsabilidad de mi parto con total seriedad profesional (¿será por eso que está tan serio?). Yo lo sé, pero necesito el lenguaje de los sentimientos. Quizás su seriedad se deba al problema grave que tiene esa señora que atendió antes que a mí. Pero, ¿y yo? Claro, yo estoy “todo bien”. Pero entonces,…

¿Por qué me voy tan mal?
Sí pudiera decírselo, si me animara a pedirle más diálogo, más contención posiblemente me comprendería. Sabe usted, no soy tan fuerte. Sé que el embarazo es salud y que el parto es algo natural. Sé que cuento con mi marido.

Pero usted es usted. Usted es mi médico. Y en este momento puntual de mi vida, su presencia y sus palabras han adquirido proporciones desmesuradas. Yo sé tan poco de mí hijo, casi nada.

Como no pude decírselo ayer en su consultorio, se lo escribo hoy, porque ayer salí “con tiempo nublado, agrisado el día… teniendo un árbol dentro”.

Con este gran cariño que le he ido tomando, me despido hasta la próxima visita.

Su mejor embarazada

Maruca Viel Temperley, Instructora en psicoprofilaxis del parto

 

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5 opiniones en “Carta de una embarazada a su obstetra”

  1. Estimadas, ojalá todas tengamos la fortaleza para darnos cuenta a tiempo que el profesional que nos está atendiendo no cumple con nuestras expectativas y deseos, no echarnos la culpa a nosotras de ser “malas pacientes”, “pesadas”, “complicadas”, etc., y cambiar por otro profesional. Recién en mis 8 meses de embarazo pude tomar la decisión de cambiar de obstetra.

    Quiero informarlas desde mi experiencia que el dr. Gabriel Toledo que atiende en Recoleta, CABA, Bs.As. no está a la altura de un profesional que debe asesorar, informar, contener, hacer sentir a gusto a la embarazada. No tengo ninguna alteración mental, ni distorsión de la realidad, sólo soy una embarazada que busqué confiar plenamente en el profesional que iba a participar en la llegada de mi hijo a este mundo.

    Después de 3horas de espera, la 1era consulta con él fue amena, de ahí en adelante después de cada consulta he salido a la calle llorando, desconcertada, culpándome por no haber dicho, hecho o por haber dicho o hecho determinada cosa y que no le haya gustado.
    El dr. Toledo no me miró a la cara cuando hablaba, usó el celular durante las consultas o miró folletos o papeles de su escritorio para evitar el contacto visual conmigo, no registró en papel ni en su cabeza cuestiones importantes de mi salud previa a estar embarazada hasta incluso intentó negar esas afirmaciones. ¿Quién más que una conoce su cuerpo, sus reacciones a determinados tratamientos, su propia historia? Él desestimó por “irrelevantes” signos o cambios en mi cuerpo, los cuales para mi calidad de vida sí fueron relevantes. Él dejó que empeorara mi anemia, intentó dejar la responsabilidad de mi lado cuando era él quién tenía que detectar e indicar un tratamiento acorde. Sin más explicaciones que “yo no atiendo ahí”, de repente dejó de atender en el Sanatorio Anchorena. Y, así podría seguir escribiendo una lista. ¿Por qué aguantar todo esto? ¿por qué continuar soportando rechazo, desinterés, y hasta me animo a decir maltrato?

    Agradezco haberme animado a compartir mi experiencia con distintas mujeres y les agradezco a ellas que me hayan alentado a cambiar de profesional. Siempre se está a tiempo, no le debemos nada a ese mal profesional si cambiamos por otro.

    Espero haber sido de ayuda a quienes están en la búsqueda de un obstetra, a quienes están en el camino de cambiar de profesional, a quienes se atienden con el dr. Toledo y les pasa algo similar, que no piensen o sientan que son las únicas y que están a tiempo.

  2. Hola Valeria,
    Lei atentamente lo que escribiste, y me dieron ganas de contar mi experiencia con el Dr. Gabriel Toledo.
    A mi el Dr. me atendió en mi primer embarazo. Mamá primeriza, llegué a él casi en el quinto mes, con muchísimos miedos porque había sucedido algo muy feo con un embarazo de una persona muy cercana a mi. Y yo justo en ese periodo tuve que cambiar de obstetra, por una sumatoria de situaciones que con el profesional que me atendía, no podia sostener.
    La verdad es que solo tengo palabras de agradecimiento para con el Dr. Toledo. No solo siempre me dedicó el tiempo que necesité, sino que supo contener mi lagrimas en cada cita (cargaba con una sensibilidad enorme). Es cierto que muchas veces tuve que esperar mucho tiempo para que me atienda (la sala de espera se hace diminuta cuando pasan los minutos). Pero después de ver el tiempo que me dedicaba a mi marido y a mi en cada encuentro, entendía que podía suceder lo mismo con otras pacientes. Y eso siempre ayudó en la espera.
    Consoló mis lagrimas, atendió mi anemia, escuchó mis preocupaciones y salvó una situación en la sala de parto -del sanatorio en el que yo quise tener a mi hija- para que yo pudiera seguir con mi parto como era la idea y no terminar en cesárea.
    Mas allá de su atención como obstetra, el ahora sigue atendiéndome con la misma dedicación y paciencia para explicarme cada cosa que me sucede (tuve una intervención y buscamos un segundo embarazo) ha sido siempre una persona práctica, atenta y súper gráfica en cada tratamiento o situación que he tenido que llevar adelante. Siempre me explicó todo con muchos detalles para que no quedaran dudas de lo que sucedía en mi cuerpo. Ha traido a su escritorio libros e imagenes para que yo observe y no queden dudas de lo que me sucede o me esta por suceder.
    Este fin de semana que escribo esto, es finde largo y estoy atravesando una situación en la que él esta pendiente a traves del telefono (estoy a dos mil kilometros de distancia) sin importar la hora.

    Lo he recomendado a una amiga, afortunadamente con la misma experiencia que he tenido yo.

    Siempre pensé que mi agradecimiento para con su atención había sido poco, por eso escribo estas lineas, siento que hablar de mi buena experiencia con el, es una forma de agradecerle.

    Lamento mucho por lo que pasaste y te felicito por haber llevado adelante la decisión del cambio de profesional, porque definitivamente si no era lo que estabas buscando/ necesitando/esperando, es lo que todas en esta situación tan especial que vivimos, debemos exigir del profesional que nos atiende. Y espero tener la misma claridad si en algun momento como su paciente me sucede algo de lo que comentas.

    Aliento siempre a mis amigas a buscar a un profesional, que las informe, contenga, atienda como debe ser y como cada una espera. No a todas nos puede servir el mismo profesional, las experiencias varian pero el obstetra debe ser un buen profesional siempre.

    Yo tambien espero haber servido de ayuda para quien este buscando un obstetra, no para que se atiendan con el mismo que yo, sino para que no tengamos miedo de buscar un profesional con mayusculas como nos merecemos.
    Y si no tenemos suerte en un primer intento, nos animemos a seguir buscando.

  3. Hola Valeria,

    Yo también leí atentamente tu comentario y quería comentar brevemente mi experiencia con el Dr. Toeldo. Me atiendo con él desde el año pasado, llevo todo mi embarazo así como también mi parto y no tengo absolutamente nada para reprocharle ya que en todo momento me pareció un excelente profesional y una excelente persona, me contuvo en todo momento, motivo por el cual no solo dejé en sus manos el nacimiento de mi hijo sino que también sigo atendiéndome actualmente con él.

    Espero mi experiencia les sirva a las futuras madres en busca de un buen doctor, no tengo más que buenas referencias del Dr. Toledo.

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