El parto

El parto

¿Cómo se desarrolla el parto? Esta nota te lo explica paso a paso.

 Primera fase, periodo dilatante:

Aparecen las contracciones uterinas, “tipo dolor de ovario”. Al comienzo son leves pero poco a poco, se hacen más rítmicas, intensas y frecuentes hasta que el tiempo entre una y otra es de entre 3 y 10 minutos. La duración de cada contracción llega a ser de 25 a 50 segundos. Estas contracciones dilatan el cuello del útero para que el bebé pueda entrar en la vagina.

Esta es la fase más larga. Dura entre 8 y 12 horas en las primerizas. Parte del trabajo de esta fase se hace en la casa hasta llegar a contracciones más frecuentes e intensas: cada 5 minutos. Este es el momento de ir a la maternidad. Cuando las contracciones duran entre 1 o 2 minutos el cuello uterino está totalmente dilatado.

Ingreso a la maternidad

La partera recibe a la embarazada en la sala de preparto donde le hace los controles para saber en qué fase del parto se encuentra. Mientras el trabajo de parto avanza, está un tiempo con su pareja, y cada tanto ingresa la partera o enfermera a controlarla.

Se realiza un monitoreo fetal para ver la actividad cardíaca del bebé y las contracciones del útero (intensidad, ritmo y duración). Como el parto somete a presión tanto a la mamá como al bebé, el monitoreo brinda información de la tolerancia fetal a la tensión del parto.

Se realizan varios tactos para verificar la dilatación y estado del cuello del útero para determinar la fase del parto: cuantos centímetros dilataron y el avance de la cabeza del bebé en el túnel pelviano.

En caso de que el médico lo indique se administra suero con oxitoxina para que las contracciones sean más eficaces y se regularice la marcha del parto.

Segunda fase, periodo expulsivo:

Comienza cuando la mamá empieza a pujar para que el bebé salga del útero y entre en la vagina y culmina con su nacimiento. Esta fase dura entre 40 y 60 minutos en la primeriza y entre 15 y 30 en los siguientes.

Estos tiempos se acortan si se ayuda al parto con goteo y peridural. Se suelen sentir deseos de ir al baño, lo que funciona como un indicador. Cuando la dilatación supera los 5 cm. se pasa a la sala de partos.

 Allí esperan a la mamá:

  • El obstetra y la partera que la acompañan durante todo el trabajo de parto.
  • El anestesiólogo y el técnico en anestesia. Le aplican a la parturienta anestesia peridural en una dosis mínima que alivia el dolor pero le permite sentir.
  • Circulante de quirófano, instrumentadora.
  • Neonatólogo y su equipo.
  • Su pareja, que está en todo el proceso y acompaña al neonatólogo cuando le hace los controles al recién nacido.

Cuanto más distendida se encuentre la embarazada, mejor es el parto para ella y su bebé.

Expulsión

Comienza cuando el útero ha dilatado completamente, 10cm. Las contracciones uterinas suceden en intervalos más breves y de mayor duración. La cabeza del bebé se apoya sobre los músculos del perineo y esta presión hace sentir la necesidad de pujar. Se puja con cada contracción. Con ayuda de los impulsos maternos y de las contracciones del útero, la cabeza del bebé atraviesa la pelvis.

Normalmente el bebé comienza la travesía de la pelvis con la cabeza vuelta hacia un lado, para girar a continuación y mirar hacia abajo. Cuando está a punto de nacer, su cabeza expande la abertura vaginal provocando el abombonamiento del ano y el perineo.

Cuando emerge la cabeza, el obstetra pide a la mamá que no empuje. Esto le permite controlar la salida de la cabeza y facilitar la distensión suave de los tejidos vaginales, reduciendo la posibilidad de rotura de los tejidos perineales.

Normalmente la cabeza del bebé mira hacia abajo (ano) volviéndose a continuación de costado cuando sus hombros atraviesen la pelvis. De ser necesario, se realiza la episiotomía.

El médico extrae el líquido acumulado en la nariz y boca del bebé y comprueba que el cordón umbilical no esté enrollado al cuello. La siguiente contracción es suficiente para que salgan los hombros. A continuación el bebé se desliza fuera de la vagina.

El cordón se pinza en dos puntos distintos y se corta entre ambos. Se debe esperar que haya dejado de latir.

Tercera fase, el alumbramiento:

La expulsión de la placenta dura de 5 a 15 minutos. Después del nacimiento el útero sigue contrayéndose, aunque estas contracciones son menos dolorosas. La placenta se desprende de la pared uterina y se desplaza hacia la vagina. El médico examina la placenta y membranas que rodeaban al bebé para asegurarse de que se hayan expulsado todos los tejidos.

Tu bebé ha nacido ¡Bendiciones!

 

 

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