La historia de Papá Noel

La historia de Papá Noel

A pesar de nuestras creencias, Papá Noel no es fruto de la imaginación infantil ¡Existió! Su historia resulta muy enriquecedora para transmitirles a tus hijos.

Había una vez un obispo…
Que se llamaba San Nicolás. De su historia poco se conoce, se perdió entre los mitos de distintas religiones.

Sin embargo, sabemos que fue obispo en Asia durante el siglo IV. Al fallecer, alrededor del año 350, sus restos fueron trasladados a la iglesia de San Nicolás en Bari, Italia, siendo objeto de veneración permanente.

La devoción a su memoria se extendió, convirtiéndose en Santo en Grecia, Rusia, algunas ciudades alemanas, Suiza, Austria, Holanda e Italia. También se lo proclamó patrono de los comerciantes, panaderos, marineros y de los niños. Es por ellos que se estableció su relación con la Navidad.

Su generosidad
Muchos relatos ilustran su generosidad.
Distribuyó fortunas a los pobres. Una leyenda cuenta que ayudó a un noble que había perdido sus bienes y estaba a punto de vender a sus hijas para salvar su fortuna. Así se convirtió en un dador de regalos a los niños a quienes visitaba en la noche de su día, el 6 de diciembre.

Su figura lleva las vestiduras de obispo con una larga barba blanca y preguntando a los niños si estudiaron y si se portaron bien. Al irse les da caramelos y regalos.

Comúnmente los niños holandeses ponen un zapato de madera antes de irse a dormir. También dejan un colchón de paja con una manzana. El colchón es para el burro de San Nicolás y, sus sirvientes, comen la manzana.

¡Prohibido!
La reforma defenestró la popularidad de San Nicolás y hasta en algunos países logró que se prohíba. Fue reemplazado por el “Hombre de Navidad”.

En Inglaterra lo llamaban Papá Navidad y en Francia, Papá Noel. Los holandeses fueron más resistentes en aceptar la prohibición de su buen santo  y, por muchos años, como protector de los navegantes, San Nicolás bendijo los barcos holandeses y las presiones no alcanzaron para que fuera olvidado.

Al llegar los holandeses a América, la figura de San Nicolás posaba en el primer barco. La primera iglesia construida en Nueva York lleva su nombre.

Cuando los holandeses perdieron el control de Nueva Amsterdam en manos de los ingleses, se anglicanizó en Santa Clause y adquirió algunas características del Papá Navidad inglés. Su visita del 6 de diciembre se cambió a la Navidad, aunque persistió la forma de aparecer a la noche, dejando secretamente los regalos a los niños.

Su venida del Polo Norte en trineo y su bajada por la chimenea fueron apropiadas del Hombre Navidad.

Santa Clause
La mayor parte de historia actual de Santa Clause proviene de un trabajo de Clement Moore y Thomas Nast. El Dr. Moore, profesor de teología en Nueva York, escribió un poema navideño para leer a sus hijos. Este se publicó en una conocida revista constituyéndose en uno los poemas más populares de América.

Papá Noel
Fue Thomas Nast, dibujante, el responsable de la apariencia de Papá Noel: robusto, cachetes colorados, petiso, parecido a un gnomo, tal como surgía de la poesía de Moore del actual Santa Clause.

Sin dudas, los tiempos rescataron de Papá Noel su generosidad. No sólo porque en su nombre los niños -y grandes también- reciben regalos cada Noche Buena sino porque además, ofrece la posibilidad de fantasear recreándolo en cada uno de nosotros.

¡Qué sentimiento mágico es disfrutar la carita de los niños en Navidad mientras esperan ansiosamente la llegada de Papá Noel! ¿Qué le pediste te trajera esta Noche Buena?

 

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