Trabajo y maternidad

Trabajo y maternidad

Posiblemente, cuando te adaptaste a tu rol de mamá y lograste una rutina apropiada para tu familia, llega el momento de volver al trabajo o comienzas a pensar en ello ¿Cómo lidiar con el trabajo y la maternidad sin morir en el intento?

 Diferentes realidades
Para muchas mujeres se trata de una necesidad económica, y no cuentan con la libertad de decidir si retomar o no el trabajo. Para otras, representa una búsqueda de la identidad perdida, una salida del mundo de los pañales.

Esa identidad es el producto de nuestro recorrido social: trabajo, profesión, estudio, amistades, etc., que en la relación misma nos devuelve información acerca de quiénes somos y qué hacemos.

Nuevos paradigmas
Con la llegada del bebé se precipita la pérdida de los lugares de identificación. En otros tiempos, esto también sucedía pero a un ritmo diferente. Las mamás de esta época mantienen sus actividades hasta el mismo día del parto, siendo luego el detenimiento muy abrupto, por lo que dificulta la elaboración de esta etapa de su vida.

Es en ese momento donde se hace difícil reconocerse a sí misma. Volver a trabajar requiere de una nueva organización familiar. Si la preparación se realizó con anticipación, teniendo en cuenta cómo adaptar la rutina, quiénes serán los que se quedarán con el bebé en tu ausencia, cómo resolver el tema de la leche materna, cuáles son para la mamá y el papá las prioridades en esta nueva etapa, etc., el período de transición será más sencillo para todos.

Emociones divergentes
Es probable que ante esta decisión experimentes sentimientos e ideas contradictorias e incluso, que la decisión que tomes sea diferente a lo que considerabas lo mejor antes del nacimiento.

Tal vez sientas culpa por necesitar o desear retomar tu trabajo. Es importante que sepas que para el bebé será más positivo que estés contenta y satisfecha con lo que hagas.

Organizarse con anticipación
Para que la transición sea efectiva, puedes ir preparando al bebé incluyendo en su rutina al adulto que lo cuidará un tiempo antes de iniciarte en el trabajo. También es importante establecer con tu pareja acuerdos en relación a cómo se organizarían si esa persona faltara o si el bebé requiriese de la presencia de alguno de ustedes y cómo se alternarán para asistir al bebé por las noches, para evitar desde el comienzo una sobre exigencia acerca de la difícil combinación entre el trabajo y el cuidado del bebé.

Esta integración no está muy facilitada en nuestra sociedad: de las recientes mamás se espera que rindan de igual manera, que restablezcan su contacto con el mundo exterior activo rápidamente, casi se trata de “hacer como si nada hubiera pasado”.

Para este período crítico puede resultar facilitador buscar nuevos referentes entre los pares.  Descubrirás así que no estás sola, que los temores y las preocupaciones son similares y que el intercambio en sí mismo enriquece, es esto justamente la esencia de estar… juntos.

Lic. Marisa Russomando

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