Ortopedia Infantil

Ortopedia Infantil

Ortopedia infantil: El problema más común de los piecitos de los chicos es el de la “rotación”. Las causas son múltiples pero la más común se debe a la posición del bebé en su vida intrauterina.

Problemas de rotación:
Este problema puede solucionarse espontáneamente. Sin embargo es posible tener que colaborar con la evolución para que se produzca. Por ejemplo, es conveniente evitar ciertas posturas como “sentarse como los indios”, la cuál puede perturbar o demorar la resolución del problema, en especial en los casos de aumento de la rotación interna de la cadera. Para tratar las deformidades de rotación es preciso determinar la magnitud de la deformidad y el nivel al que se produce: cadera, pierna o pie. El tratamiento a seguir será diferente en cada caso. La torsión tibial es el motivo más frecuente de desviación interna del pie. Es posible advertirla cuando los chicos empiezan a caminar, suele ser asimétrica y mayor del lado izquierdo. En cuanto a los tratamientos, las cuñas en los zapatos y las manipulaciones no son efectivas. Las valvas nocturnas son efectivas sólo en presencia de patologías serias y persistentes. La mayoría de los casos se corrigen en forma espontánea El tratamiento de zapatos, tensores y valvas nocturnas tampoco son eficaces en la torsión del fémur. Como en el caso anterior, es necesario corregir posturas inadecuadas.

Otros problemitas:
¿Quién no ha tenido un amigo que padeciera unas piernas en “paréntesis” o en “patas de catre”? Los papás solemos preocuparnos mucho cuando creemos verlas en nuestros hijos. Sin embargo, muy pocos son los chicos en los que esta deformación es un problema congénito o funcional que requiera tratamiento. En la mayoría de los casos, se corrige en forma espontánea. El desarrollo evolutivo normal de estas deformaciones son: 1. De recién nacido a 18 meses: piernas en “paréntesis” pronunciadas. 2. Entre 18 y 24 meses: las piernas se rectifican. 3. Entre 2 y 3 años, “patas de catre”. 4. Desde los 7 años en adelante, se alcanzan los valores del adulto.

Un consejo:
¡Armarse de paciencia! Y vigilar la evolución de las piernitas de nuestro hijo. La alineación de las piernas y el patrón de marcha cambian con lentitud y sufren modificaciones continuas en los 7 primeros años de vida. Muchas veces los papás, ansiosos, cambiamos de odontopediatra una y otra vez hasta que conseguimos que nos indiquen zapatos especiales, dispositivos o ejercicios innecesarios. Estos tratamientos parecen eficaces cuando, en realidad, se trata de un cuadro que desaparece en forma espontánea. El tratamiento debe reservarse para casos patológicos o para el pequeño porcentaje de formas fisiológicas sintomáticas como dolor, cansancio, obesidad.

Pie plano:
El bebé recién nacido o el lactante tiene pie plano fisiológico. El aspecto aplanado del pie se debe a la prominencia de la almohadilla adiposa del arco interno. Además, el lactante suele vencer el talón hacia adentro para incrementar su estabilidad en la marcha. Los pies planos se caracterizan por tener arco cuando no apoya en el piso y por no tenerlo cuando apoya. Suele asociarse con un aumento de la movilidad de todas las articulaciones. En la mayoría de los niños, el pie plano flexible es asintomático, pero impedirá el uso de zapatos “elegantes” y producirá un desgaste inusual en el calzado. El tratamiento activo debe reservarse para los casos sintomáticos: dolor, cansancio, obesidad, intolerancia al calzado normal. Frente a estos malestares, es importante tener en cuenta que el tratamiento no pretende formar el arco del pie sino atacar el síntoma, ya que se ha demostrado que cualquiera sea el tratamiento no altera la historia natural del pie plano. El 80% se cura en forma espontánea (el arco puede desarrollarse hasta los 6 o 7 años).

Eso sí: hay que estar atentos a no comprar cualquier método para curar el pie plano. Pie plano suele ser sinónimo de “industria médica”. Los pies planos que persisten en la adultez sólo son un pequeño porcentaje y se tratan en el momento. No existe ninguna recomendación especial respecto al calzado del chico que comienza a caminar. A la mayoría no les gusta usar zapatos. Además, tienen el pie tan redondito que lo pierden o se lo sacan. Por eso es preferible que sean botitas con suela de goma. ?

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