Tos y mocos

Tos y mocos

Es común ver durante el invierno a los chicos con tos y mocos. ¿Es normal? Hace 30 años a ningún padre se le hubiera ocurrido llevar a su hijo al doctor porque tenía mocos. Aunque éstos le colgaran permanentemente desde su nariz hasta la pera era considerado natural. Tan natural qué todos los niños de esa época, que ahora somos adultos, éramos considerados “los mocosos”.

Actualmente, los padres tan ávidos por información y explicaciones por lo que les ocurre a sus hijos consultan y no se sienten satisfechos hasta saber que los mocos de sus hijos son producidos por alguna alergia, sinusitis, adenoides o un virus. De aquí en más, los chicos se convierten en alérgicos, sinusíticos, etc…, sólo porque les cuelgan unos cuantos mocos de la nariz.

MOCOS PROTECTORES 
El árbol respiratorio, la laringe, traquea, bronquios y bronquiolos están cubiertos por células capaces de formar moco frente a las agresiones. Estos agresores pueden ser gérmenes, humo, frío, etc. El moco que posee anticuerpos en inmunoglobulinas, protege a la pared de los agresores y también elimina a las células dañadas o viejas para que puedan ser reemplazadas por nuevas. Una vez que este moco se ha producido y ha cumplido su función de defensa debe ser eliminado, lo cuál se hace posible gracias a la tos. La eliminación se completa mediante la expectoración en los adolescentes y adultos y por la vía digestiva en los niños. Por este motivo, los chicos con catarro pierden el apetito y en ocasiones vomitan ya que tienen el estómago lleno de mucosidad respiratoria.

TOS: MECANISMO DE DEFENSA DEL ARBOL RESPIRATORIO
La mayoría de los padres se quejan de la tos como síntoma, pero en realidad éste está denunciando un proceso infeccioso o inflamatorio que está ocurriendo profundamente en los pulmones, que es dónde se debe actuar. En este punto es fundamental saber que hay procesos que merecen tratamiento: infecciones bacterianas y broncoespasmo. Una vez que el pediatra descartó alguna de estas complicaciones se debe facilitar el proceso natural para acelerar la curación de las membranas y acortar así la duración del cuadro.

CONSEJOS PARA MEJORAR LOS PROCESOS CON TOS Y MOCO:
Hidratar lo mejor posible la vía aérea, mediante nebulizaciones, vapor e ingesta de abundante líquido. Si tu hijo no tolera las nebulizaciones y llora desde que comienza hasta que termina el efecto es contraproducente. Hacele sólo baños de vapor.

Dr. Martín Gruenberg, Pediatra

- Siendomadre

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