Los 6 motivos más frecuentes de llanto en el recién nacido

El llanto es la única manera que tiene el bebé para comunicarse. Hay diferentes tipos de llantos que poco a poco comenzarás a reconocer.

El llanto del recién nacido es la única manera que tiene para comunicarse. Hay diferentes tipos de llantos que poco a poco comenzarás a reconocer. Te contamos los 5 motivos más comunes por los que tu bebé llora.

  1. Llanto por hambre: es la principal causa de llanto. Si tiene hambre sólo se calmará al alimentarlo. El llanto por hambre estimula la bajada de la leche en la mamá, que siente como un cosquilleo cerca de los pezones. La succión del bebé estimula que la mamá produzca hormonas que ayudan a su útero a volver al tamaño anterior al embarazo.
  2. Llanto por dolor: a los cólicos principalmente. Mécelo suavemente, acúnalo, ¡ya se calmará!
  3. Llanto por incomodidad: otro momento en el que suele llorar es al quitarle la ropa. Esto se debe a que el bebé extraña el contacto de la piel con la tela, no porque tenga frío, sino porque se siente expuesto. Dejará de llorar en cuento se lo vista o se lo cubra con una manta.
  4. Llanto por frío: no se detendrá hasta estar nuevamente calentito.
  5. Llanto por falta de contacto físico: el bebé necesita contacto físico constante. Es incorrecto pensar que mucho tiempo alzado le crearán malos hábitos. Lo cierto es precisamente lo contrario. El bebé no llora para que lo tomen en brazos sino porque se lo ha dejado y se le ha privado del bienestar del contacto. Para un bebé es natural e instintivo sentirse satisfecho al estar en contacto. Envolverlo fuertemente con una manta le brinda contención a la hora de dormir. Le recordará su estado en el vientre y se relajará.
  6. Llanto por cansancio: el bebé calmará sólo cuando logre dormirse. No esperes a que esté muy cansado para acostarlo. Al primer indicio de cansancio acuéstalo o ayúdalo a dormirse. De lo contrario, se pondrá fastidioso y le costará más conciliar el sueño.

 ¿Has aprendido a reconocer porqué llora tu bebé?

 

Copyright Siendo Madre  

Si te gustó esta nota, te recomendamos leer:

¿Volver al trabajo? Una difícil decisión

Ni bien la mujer se casa comienza a plantearse este dilema: ¿qué haré con mí trabajo cuando tengamos un hijo? Y cuando queda embarazada y se suceden los días y los meses, ésta difícil decisión va llegando a un punto crítico.

Cuando la mujer desea tener un hijo surge este dilema: ¿qué haré con mí trabajo? Y cuando queda embarazada y se suceden los meses, esta difícil decisión alcanza un punto crítico ¿Cómo mantener el equilibrio entre la maternidad y trabajo?

Cuando el trabajo de la mujer es imprescindible para la economía familiar, si bien puede ser penoso para la mamá dejar a su hijo en otras manos, la situación es clara y no genera culpas.

Quizás sea complicado organizar el “cómo”: llevar y traer al bebito a la casa de la abuela o a la guardería, dar las ‘directivas’, prever, intuir…

Pero, ¿si no es una cuestión económica y se trata de la realización personal?

 ¿Será necesario abandonar todo proyecto personal en aras de ser “una buena madre”? ¿El hijo agradecerá, se beneficiará con una “madre de tiempo completo”? Por otro lado, sabemos de la tremenda necesidad que tienen los hijos de la presencia de su madre para su sano desarrollo emocional.

Durante el embarazo, algunas mujeres sienten culpa de volver al trabajo porque “en secreto” prefieren trabajar, y no se perdonan ese sentimiento. Otras, en cambio, están resentidas con su trabajo porque “en secreto” preferían actuar como madres… Algunas simplemente están confusas e incapacitadas para elegir qué las haría más felices.

Del dicho al hecho….
Muchas embarazadas creen estar convencidas de que desean libremente retomar su trabajo tras el parto y se organizan con anticipación. Sin embargo cuando tienen a su bebé en sus brazos, una visión diferente aparece ante sus ojos.

Lo ideal sería que la mujer no tuviera que volver al trabajo en los seis meses que siguen al parto. A esta altura, el bebé ya duerme durante casi toda la noche y la mamá puede trabajar despejada durante el día. Además, un bebé de seis meses comienza a mostrar signos de independencia, así la experiencia de dejarlo no es tan desgarradora ni para él ni para la mamá. Claro está que lo ideal no siempre es posible…

¿Calidad o cantidad?
La madre que disfruta de su trabajo puede volver a su casa renovada y feliz y contactarse mejor con su bebé: esto significa mejor calidad de tiempo. Pero tener un hijo implica realmente dar parte de nuestras vidas: un niño se alimenta con parte de nosotros ¡Las relaciones no crecen si las personas no comparten períodos de tiempo juntos!

Por otro lado, los hijos pueden sentir el amor maternal a través de distintos canales: la atención de la mamá cuando regresa a casa, en un hogar feliz, cálido e interesante, y no sólo a través de su constante presencia física y de su habilidad para hacer tortas.

Un acuerdo compartido
La pareja debe plantearse, al menos como una hipótesis ya que aún el hijo por nacer es el “hijo ideal”, las prioridades y los tiempos: ¿madre de tiempo completo?, ¿la pareja podrá hacerse cargo durante algunas horas de su hijo y así descubrir él también una más intensa forma de relacionarse?

Una decisión difícil
La decisión no debiera ser exclusiva de la mujer. Esta generación desea recrear para sus hijos el clima familiar que vivió en su niñez pero a su vez no se resigna a perder su individualidad y sus logros.

El diálogo siempre abierto y la honestidad frente a nuestros propios sentimientos nos acercan a tomar una decisión que por otro lado no tiene por qué ser definitiva ¡Suerte!

Maruca Viel Temperley,  Instructora en psicoprofilaxis del parto

Bibliografía:

  1. Spock – “Baby and child care

Anita Shreve – “La madre que trabaja como rol modelo” 

Carol Dix – “El síndrome de la madre nueva

 

Copyright Siendo Madre

 

El bebé entiende mucho aunque hable poco

Cuando el niño empieza a caminar, su lenguaje parece estancarse. Solo dice cuatro o cinco palabras, sin embargo no hay de que preocuparse. Es normal que cuando un chico progresa en algunos terrenos, pueden producirse pausas en otros.

Alrededor del año el niño empieza a caminar y su lenguaje parece estancarse. Solo dice cuatro o cinco palabras, sin embargo no hay de que preocuparse. Aunque no hable, el bebé entiende mucho. En los primeros años de vida, cada mes que pasa significa un avance en las habilidades de nuestro hijo.

¡Esto es nuevo, no lo hacía hasta ayer!, decimos con sorpresa y emoción. El lenguaje es una de las áreas en donde aparecen cambios significativos. A veces el niño avanza a pasos agigantados y hay períodos en los que parece estancado. Esto último ocurre alrededor del año, cuando empieza a caminar. El caminar le brinda grandes posibilidades. Por una parte, saborear la independencia; por otra, a través de caídas, golpes y tropiezos, empieza a registrar su cuerpo. Caminar y tocar lo que esté al alcance de su mano es su nueva manera de conocer el mundo. Con la aparición de la marcha puede parecer que no aprende nada nuevo. Pero no es así. Es normal que cuando un chico progresa en algunos terrenos, pueden producirse pausas en otros. Mientras transcurre la etapa de desarrollo de la marcha, el lenguaje parece detenido. Tres o cuatro palabras Lo cierto es que, aunque diga tres o cuatro palabras, tu bebé entiende, y mucho. Registra absolutamente todo. No es que no sea inteligente, sino que por el momento toda su energía está puesta en aprender a caminar y descubrir su cuerpo. Es todo lo que le importa, ya habrá tiempo para nuevas palabras… No, si, nene, mamá, caca. Son clásicos ejemplos del nutrido lenguaje de los chicos entre los 12 y 18 meses. Muchos padres se desilusionan al escuchar siempre las mismas palabras de boca de sus hijos. Siempre contestan lo mismo y hasta nos ponen en duda ¿entenderá algo? Malena tiene 15 meses y solo dice mamá y nena, pero cuando su mamá le pide que le traiga una manzana, ella va a la cocina y se la trae. En este período los chicos comprenden mucho, pero tienen pocas palabras para expresarse. Aunque suvocabulario sea pobre, los chicos prestan mucha atención a los adultos y comprenden lo que se les dice. Por eso es importante hablarles y dirigirse a ellos correctamente. Por lo general están ávidos de escuchar a los mayores, necesitan de esa motivación hasta poder reproducir por su cuenta lo que vienen registrando. De esta manera si los padres les hablan de manera aniñada, solo provocarán confusión. Todo en una palabra: A medida que pasan los meses el lenguaje se va haciendo más complejo. A partir del primer año surgen las que se conocen como palabras frase. El chico utiliza una sola palabra para expresar toda una idea. Solo después de los 18 meses empezará a usar el verbo y aparecerán frases del tipo bebe comer, papa salido, etc. Por ahora, con palabras únicas expresa deseos, emociones y necesidades. Durante este período la comprensión es mayor que la expresión. Es normal que el niño hable poco, pero su comprensión respecto de lo que sucede es amplia. También es importante que el medio no deforme las palabras. Aprender a hablar es, para los chicos, imitar a los adultos. Coppyright Mam’s & Baby

Celos por la llegada del hermanito

La llegada de un hermanito es una experiencia muy fuerte para cualquier chico.Ansiedad, temor, rechazo, amor y celos son varios de los sentimientos que se despiertan y que pueden llevar a situaciones conflictivas. Sus causas y posibles soluciones.

La llegada de un hermanito es una experiencia muy fuerte para cualquier chico. Ansiedad, temor, rechazo, amor y celos son varios de los sentimientos que se despiertan y que pueden llevar a situaciones conflictivas. Veamos algunas de las más comunes, sus causas y una posible solución.

Tristeza por la llegada del nuevo bebé:

Que se lleven al hermanito“, “Ahora no quiero nada que venga“, “¿Y si lo tiramos a la basura?” Estas son algunas de las muchas frases que cualquier niño normal puede decir ¿A qué se deben? Posiblemente se sienta ignorado con la llegada del futuro bebé, la mayoría de la familia está ahora pendiente del gran acontecimiento y él se siente en segundo plano, perdiendo su posición de “rey del castillo“ ¡Siente celos!

¿Qué hacer?

  • Permitile expresar sus sentimientos negativos y no lo castigues cuando lo haga. Reconocé su dolor, bronca o celos y aprovechá la oportunidad para reasegurarle que sigue siendo especial.
  • Tratá al bebé en forma abiertamente cariñosa y amorosa. Si evitás hacerlo en presencia de su hermano, éste podría pensar que tu amor es fluctuante y que sólo lo demostrás en ausencia de un tercero.
  • Según la edad que tenga, pedile que te ayude con alguna tarea del cuidado del bebé.
  • Tratá de jugar sólo con él mientras el bebé duerme. Esta es una buena forma de reasegurar el vínculo.

“¡Acá estoy!” Quiero atención, por favor

Ya había dejado los pañales y se vuelve a hacer pis. O habla como un bebé. O quiere la teta.. Tu hijo actúa sus sentimientosde celos, en lugar de decirlo lo hace. Como siente que el bebé es el foco de la atención de todo se comporta como uno.

¿Qué hacer?

  • Poné límites a sus conductas, no a sus sentimientos. Por ejemplo, le podés decir “no hace falta que te portes como un bebé para que yo me de cuenta que estás celoso“.
  • Mostrale otra forma de manejar su bronca.
  • Que te ayude a atender al bebé, que te alcance un pañal.
  • Tenele paciencia y tolerancia, sobre todo, no lo critiques ni lo burles.

“El es el favorito”

Muchas veces un chico puede quejarse de que siempre el otro recibe un mejor trato o es más tenido en cuenta. Antes que nada, escuchá atentamente las quejas y pensá si realmente tienen fundamento. A veces, sin darte cuenta, podés actuar en forma privilegiada con un hijo, ya sea porque es el menor, porque está con fiebre o simplemente porque es un comprador.

En caso de que sea así, está en vos cambiar la conducta. Puede ser que el quejoso necesite un poquito más de atención y mimos y que reconozcas sus limitaciones.

Copyright Mam’s & Baby’s

La importancia de las rutinas para el bebé

Durante todo el primer año de vida fuiste estableciendo ritmos cotidianos en función a las necesidades de tu bebé. Y sí, surgieron efecto…

Durante todo el primer año de vida fuiste estableciendo ritmos cotidianos en función a las necesidades de tu bebé. Y sí, sin darte cuenta crearon una rutina que es muy importante para el bebé. 

Los horarios de sueño y de vigilia, los momentos de comer, el cambio del pañal y hasta el baño eran actividades realizadas en forma asidua y cuyos tiempos fueron variando considerablemente.

Al año, la adaptación a las necesidades empieza a ser un ida y vuelta. Por un lado los grandes modifican algunos de sus horarios y actividades en función de los chicos y éstos últimos se adaptan a las rutinas que se le ofrecen. Es muy importante respetar y mantener un ritmo continuo y constante. Por supuesto que no en forma rígida ya que de ser así éste no se puede sostener mucho tiempo y termina siendo una coerción externa, presionante que no se basa en necesidades de todos sino en la compulsión a cumplir una exigencia de vaya a saber quién…

La inserción de tu hijo en las rutinas diarias y compartidas por la familia tiene muchos significados, pero fundamentalmente es incluirlo como uno más, diferente en algunas cosas pero igual en otras.

¡A comer!

Todos comen y él también puede hacerlo como el resto. Él tarda más, alguien lo ayuda o hasta le da de comer en la boca, no sabe cortar con el cuchillo, le cuesta pinchar con el tenedor pero esto no es un impedimento para compartir la mesa. Es más, el ver como los demás comen es una de las formas que él tiene para aprender a hacerlo por su cuenta. La otra es enseñándole y dejándolo practicar, a pesar de los errores y enchastres.

¡A dormir!

La hora de irse a dormir, ya sean las siestas como a la noche, puede transformarse en un pequeño campo de batalla. Antes de desesperarte, fijate si hay algo externo que perturba su sueño como los mosquitos o un cartel de la calle con luces de neón.

Algunas ideas útiles:

  • Si tiene miedo a la oscuridad dejale un velador prendido hasta que se duerma.
  • No le cierres la puerta así está abierta en caso que necesite llamarte. Esto le da la sensación de que estás cerca y al alcance.
  • Leéle un cuento o cantale un arrorró.
  • Quizás le es necesario que tenga su juguete preferido en la cama.
  • Dale un baño caliente.
  • Si te animás y ves que tu hijo lo puedo hacer, decile que se puede quedar jugando hasta que le venga el sueño pero que vos si te vas a dormir porque estás cansada.

¡A bañarse!

Es muy raro que a un bebé no le guste el agua aunque bañarse es otro tema. Tal vez se rebela un poco con el lavado del pelo o con la esponja en determinadas zonas, pero meterse al agua es otra historia.

Estar en el agua cálida, chapoteando y salpicando es una experiencia sumamente placentera y relajante. Muchas veces el problema se arma a la hora de salir del baño. Si tu hijo es muy inquieto y le gusta estar en el baño, no desperdicies la oportunidad de que se calme y sede un poco. Sabé que cada vez que lo bañás te salpica y le gusta jugar con algunos chiches. Ponete cómoda y preparate para estar un tiempito.

Si estás cansada, qué mejor que del baño se encargue el papá. Si no tenés mucho tiempo y ganas no le des juguetes y así no se entretiene con ellos. Trata de bañarlo siempre en el mismo horario así se acostumbra y hasta puede anticiparse al acontecimiento.

Copyright Mam’s & Baby’s

Aprendiendo a caminar

El bebé se está parando y con ganas de salir a recorrer las habitaciones de la casa. AHH!! Un terremoto se avecina…

El bebé se está parando y con ganas de salir a recorrer las habitaciones de la casa. AHH!! Un terremoto se avecina… Atención, el bebé está aprendiendo a caminar.

El primer cumpleaños. Pasó tan rápido y pasaron tantas cosas que no se puede creer. Ya pasó de estar acostado y durmiendo casi todo el tiempo a estar sentado y tirando cosas. Logró pararse y dar sus primeros pasitos. Pero atención, el camino de lamarcha recién empieza y pueden haber avances y retrocesos.

Hay mucho camino por recorrer hasta consolidar la posición erecta. En general cualquier logro en el desarrollo implica tiempo de ejercitación, ensayos y errores, adelantos y atrasos.

Pueden sucederse diversas situaciones que traban o detienen el proceso:

  • Caídas importantes socavan la confianza y la seguridad en uno mismo. El necesita de un tiempo hasta recobrarla y volver a tomar coraje para intentarlo nuevamente.
  • Por lo general se producen caídas leves sin consecuencias. Si vos te asustás y no le trasmitís confianza a tuhijo, seguro que él se vuelve temeroso, no suelta ni tu mano ni la pared o camina en puntas de pie. Así como debebé se daba cuenta de tu estado de ánimo y le trasmitías tus tensiones también ahora sigue tan conectado como entonces y sos vos la que va a determinar si una caída menor es o no seria y dolorosa.
  • Estados de malestar o enfermedades que requieren de estar en cama pueden interferir en la adquisición de lamarcha.
  • Situaciones traumáticas o sorpresivas hacen que se desvíe la energía disponible en la elaboración de las mismas. Separaciones, muertes, mudanzas o emigraciones pueden ser alguna de ellas.
  • Un futuro hermanito puede dar vuelta todo lo logrado. El impacto es fuerte y hay que saber dar licencias hasta que las cosas se vuelvan a acomodar y poder seguir adelante.

Para que tu hijo pueda caminar son varios los ingredientes que se necesitan:

1.      Que adquiera equilibrio y confianza,

2.      Que ejercite y practique para fortalecer sus piernas,

3.      Que lo acompañes, estimulándolo sin presionar,

4.      Que no te asustes ni le des gran importancia a una leve caída,

5.      Que tengas paciencia y no apures este proceso,

6.      Que el clima emocional sea calmo y contenedor.

7.      Que le festejen sus logros.

Siendo que ahora para tu bebé lo más importante es el logro de la marcha y su ejercitación, el interés por los juguetes queda relegado por un tiempo.

Copyright Mam’s & Baby’s