Nutrientes que no pueden faltar en tu embarazo

Durante el embarazo vas a necesitar más energía, proteínas, vitaminas y minerales que en condiciones normales. Debes prestar atención a la ingesta global de todos los nutrientes de los que depende el desarrollo y el crecimiento adecuado del bebé.

Durante el embarazo necesitas más energía, proteínas, vitaminas y minerales para lograr una óptima nutrición para el bebé ¿Cuáles son los nutrientes que no pueden faltar en tu dieta?

 ¡Presta atención a tu alimentación! ya que influye directamente en el desarrollo y el crecimiento adecuado del bebé. Si llevas una vida muy atareada, no comerás bien. Si vomitas con frecuencia, tu organismo estará desabastecido de nutrientes. Es imprescindible que te alimentes con calorías de calidad.

Los suplementos alimentarios pueden ser un buen modo de mejorar la ingesta de nutrientes si la dieta no es perfecta, pero antes de tomarlos, consulta con tu médico.

 No puede faltar en tu dieta:

Vitamina A:
Importante para la visión, el sistema inmunitario y ayuda al buen funcionamiento del corazón, los pulmones, los riñones y otros órganos. Se encuentra en el hígado, el salmón, hortalizas, verduras verdes, frutas (melón, damascos, mango), productos lácteos y cereales.

Proteínas:
Debes añadir diariamente 6g de proteínas a tu ingesta habitual. Esto representa entre 5 y 6 raciones diarias (una ración puede ser un vaso de leche, 150g de yogurt, 100g de carne magra, 200g de pescado, una taza de legumbres cocidas).

Calcio:
Durante el desarrollo de los huesos y los dientes, tu bebé extrae el calcio de tus huesos. Su déficit puede ocasionarte sufrir de osteoporosis en el futuro. Alimentos ricos en calcio son los productos lácteos, las espinacas y otras verduras de hoja, las coles y los pescados.

Vitamina D:
Es necesaria para absorber el calcio de manera eficiente. Se encuentra principalmente en ciertos pescados.

Magnesio:
Si no consumes magnesio, las proteínas y el calcio no harán efecto en tu organismo.

Cinc:
Es necesario para la producción de enzimas, la formación del cerebro, tejido nervioso y sistema inmunológico del bebé.

Ácido Fólico:
Toda mujer debe tomarlo desde antes del embarazo hasta 3 meses después de la concepción. Reduce los defectos del tubo neural del bebé en desarrollo.

Se encuentra en las verduras de hojas verdes, vegetales de color amarillo o anaranjado (zanahoria, batata, calabaza) y en los cereales integrales.

Hierro:
La embarazada necesita incrementar aproximadamente un 20% el consumo de hierro porque al aumentar el volumen de sangre -de la madre y del bebé-, es preciso producir más hemoglobina. Su deficiencia se asocia, entre otras afecciones; con anemia, y con menor aumento de peso, que puede tener consecuencias indeseables para el bebé.

Es necesario consumir una cantidad regular de carnes rojas (principalmente vacuna) y blancas. Es importante consumir frutas cítricas durante las comidas por la vitamina C, que es un potente facilitador de la absorción del hierro.

Grasas:
Son necesarias para el desarrollo del bebé, pero se debe evitar el consumo de grasas saturadas. Son recomendables los aceites vegetales monoinsaturados, como el aceite de oliva, para las cocciones y los aderezos. Reemplazar las frituras por las cocciones al vapor o a la plancha.

Ácidos grasos Omega 3:

Prolongan la gestación y aumentan el peso del bebé al nacer. Sus fuentes son los pescados de aguas frías (mariscos), pescados enlatados (atún y caballa) y semillas de lino. Se recomienda su consumo 3 veces por semana.

Azúcar y Sal:
Evitar los azucares refinados. Los alimentos ya suelen tener una proporción suficiente de sal, de manera que no es necesario añadirle.

Líquidos:
Si bebes 2 litros de agua por día tu sistema circulatorio bombeará más sangre y el líquido amniótico que rodea al bebé se renovará sin cesar. También evitas el estreñimiento e infecciones de las vías urinarias.

No tomes diuréticos como la cafeína y el alcohol y tampoco fármacos diuréticos.

Otros alimentos que no pueden faltar son:
Hidratos de carbono y vegetales feculentos. Un huevo diario para el aporte de colina que interviene en el desarrollo del cerebro del bebé.

 

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Sangrado nasal o epistaxis

El sangrado nasal, epistaxis, es un síntoma muy frecuente en los niños. Pueden sufrirlo desde una vez cada invierno hasta todas las semanas. ¿Cuáles son las causas?

El sangrado nasal, epistaxis, es un síntoma muy frecuente en los niños. Pueden sufrirlo desde una vez cada invierno hasta todas las semanas. ¿Cuáles son las causas?

La función de la nariz es calentar y humedecer el aire, tarea que realiza por medio de una densa red de capilares, venas y arterias que tiene en el tabique, apenas separado del aire por una capa de mucosa.

El aire frío y seco del exterior es capaz de inflamar la mucosa de los pulmones, al atravesar esta capa vascular, se calienta y humidifica.

Por este motivo, la gente que respira por la boca sufre de un mayor número de infecciones respiratorias o de tos crónica.

¿Por qué sangra la nariz?

La mucosa nasal inflamada presenta vasodilatación, es decir que sus venas se encuentran llenas de sangre y circulando a mayor velocidad. Entonces, el más mínimo daño, puede provocar el sangrado.

Por esto, no es de extrañar que la primera causa de epistaxis sea la lesión de la mucosa por meterse el dedo en la nariz. Los niños que tienen este hábito sufren frecuentemente de sangrados.

La alergia también produce una inflamación exagerada de la mucosa, además de estornudos y picazón nasal, facilitando la aparición del sangrado. Asimismo en invierno, el aire frío del exterior y el calefaccionado y seco del interior favorecen los sangrados.

Dentro de las causas menos frecuentes y más serias de epistaxis, podemos nombrar los pólipos nasales y los trastornos de la coagulación. Estas enfermedades se deben sospechar en niños con sangrados más abundantes y que no ceden con las maniobras habituales.

¿Qué hacer durante el sangrado?

  1. Lo primero que debés hacer es calmar a tu hijo: Si no podés contenerlo, difícilmente él pueda mantener la calma.
  2. Hay que facilitar que la sangre salga al exterior: Si lo acostás o le tirás la cabeza para atrás, la sangre irá directamente al estómago, produciendo vómitos con sangre que asustarán más a ambos y empeorarán el cuadro.
  3. Sentalo y hacele agachar la cabeza para adelante: que se suene la nariz la primera vez no muy fuerte, y luego; tomando un paño húmedo, comprimile la nariz en la parte más blanda. No es necesario que tu hijo sienta dolor. Distraelo, hablale y calmalo mientras le comprimís la nariz durante 10 minutos.
  4. No coloques tapones de algodón, gasa o papel: Estos sólo facilitarán que la sangre sea deglutida y, al retirarlos, despegarán el coágulo y volverá a sangrar.
  5. Si luego de los 10 minutos de comprensión vuelve a sangrar: repetí la operación otros 10 minutos más. Y, si se vuelve a repetir, llamá a tu pediatra o concurrí a una guardia médica.

En los casos donde los sangrados son más frecuentes y abundantes, o que no cedieron con la comprensión, hay que descartar la presencia de un pólipo nasal o de trastornos de la coagulación. Cuando existe una vena más grande de lo habitual, causante del sangrado, se la cauteriza químicamente con nitrato de plata. Pero esto, no siempre es una solución definitiva ya que otra vena puede tomar su lugar luego de algún tiempo.

Algunas medidas para prevenir los sangrados:

  • Si tu hijo se mete frecuentemente el dedo en la nariz, debe tener las uñas muy cortas. Cada vez que lo veas de cacería recordale TRANQUILAMENTE que no lo haga. En ocasiones, un pequeño hojalillo pegado en la uña del dedo que más utiliza es todo lo necesario para que él mismo recuerde que no debe hacerlo.
  • No le dés aspirina ya que a diferencia de los demás antitérmicos, ésta produce trastornos de la coagulación que pueden durar una semana.
  • Humidificar los ambientes calefaccionados: si tenés tiro balanceado, colocá una olla con agua encima de la estufa. Si tenés calefacción central, colocá un humificador en el cuarto.
  • Colocá gotas de solución fisiológica en la nariz un par de veces por día.
  • La primera causa de epistaxis se debe a la lesión provocada por el niño al meterse el dedo en la nariz.
  • La alergia, los resfríos y urgarse la nariz son las causas mas frecuentes de epistaxis.
  • Mediante la comprensión nasal la mayoría de los sangrados se detienen. Para que la maniobra sea efectiva, es necesario calmar y distraer al niño.

Si tu hijo sufre frecuentemente de sangrados en la nariz es importante que todas las personas que estén a su cargo conozcan estas maniobras para que reciba el tratamiento adecuado y no le hagan más daños de los que ya le provoca el sangrado

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Diarreas de verano

En el verano se acerca el peligro de las diarreas. Por esto, hay que extremar todas las medidas de cuidado para evitarlas. Al saber más acerca de esta enfermedad te ayudará a prevenirla. ¿Cómo distinguir la diarrea?

En el verano se acerca el peligro de las diarreas. Por esto, hay que extremar todas las medidas de cuidado para evitarlas. Al saber más acerca de esta enfermedad te ayudará a prevenirla.

¿Cómo distinguir la diarrea?

Los bebés alimentados a pecho pueden tener normalmente deposiciones líquidas y frecuentes. Los que ya comen papillas y otros alimentos sólidos pueden comer alguna cosa que temporalmente les provoque deposiciones más líquidas de lo habitual y además existen variaciones normales en el número de deposiciones diarias que cada chico presenta. En ninguno de estos casos estamos frente a una diarrea.

Entonces, ¿cuándo hablamos de diarrea? En términos generales, podemos decir que se considera que un chico presenta diarrea aguda cuando en forma brusca aumenta la frecuencia de sus deposiciones o disminuye la consistencia de las mismas.

¿Cuáles son las causas?

Las más frecuentes son las de origen infeccioso y por trastornos alimentarios. En la mayoría de los casos, las diarreas infecciosas son causadas por un virus. Otras veces, la causa puede ser alguna bacteria que se ingiere a través de utensilios, agua o alimentos contaminados.

¿Qué hacer frente a un cuadro de diarrea?

Tanto las diarreas de origen viril como alimentario son autolimitadas. El tratamiento efectivo consiste en una dieta adecuada y en reponer líquidos por boca.

Los líquidos se reponen básicamente con agua de arroz. ¿Cómo se prepara? Hirviendo un puñado de arroz común en un litro de agua hasta que ésta se reduzca a la mitad. Luego, hay que colarla y agregarle una pizca de sal y agua hasta completar un litro. Otra solución: hacer lo mismo, hirviendo un kilo de zanahorias en un litro de agua. También podés preparar una limonada, en un litro de agua tenés que poner el jugo de limón más 4 cucharadas de azúcar y una pizca de sal.

La dieta será astringente y libre de lactosa, sustancia contenida en la leche. Nunca se suspenderá el pecho. Los alimentos que vayas incorporando a la dieta de tu bebé en forma gradual serán arroz, polenta, zanahoria, banana, manzana y gelatina. Cuando te asegures que todo va bien podrás agregarle carne magra de pollo y compota de membrillo.

En cuanto a los medicamentos, los llamados preparados anti diarreicos en términos generales son potencialmente peligrosos y pueden complicar un problema relativamente leve. Muchos de ellos contienen antibióticos que no son necesarios en la mayoría de las diarreas.

Medidas de prevención:

  • Higienizar adecuadamente los utensilios que usa tu hijo para comer.
  • Mantener los alimentos a temperatura óptima.
  • Tener cuidado con el agua. Debe ser hervida, mineral o sometida a algún tratamiento químico adecuado.
  • Esterilizar mamaderas, chupetes y tetinas.
  • Lavar tus manos antes de preparar la comida del bebé y cada vez que vas al baño.
  • Lavar cuidadosamente las frutas y verduras.
  • Proteger los alimentos de la contaminación por moscas u otros insectos.

La diarrea es muy rara en los chicos alimentados a pecho. Esta es una de las tantas razones por las cuales los especialistas recomiendan estimular la alimentación con leche materna.

Algunas mamás tienen por costumbre añadir a las mamaderas una cantidad excesiva de azúcar, esta es una de las causas más comunes de las diarreas de origen alimentario. Es muy común atribuirle a la sobrealimentación la causa de la diarrea, siendo estos los casos menos frecuentes.

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Vómitos y diarreas

Son síntomas causados por una infección intestinal. Se producen con mayor frecuencia en el verano. Cuando es causada por virus (lo más común), la diarrea es acuosa y abundante, dura de 3 a 4 días y se resuelve espontáneamente, con dieta adecuada y sin tratamiento específico.

¿Porque se dan los vómitos y diarreas? Son síntomas causados por una infección intestinal. Se producen con mayor frecuencia en el verano. Cuando es causada por virus (lo más común), la diarrea es acuosa y abundante, dura de 3 a 4 días y se resuelve espontáneamente, con dieta adecuada y sin tratamiento específico. Es muy importante que le des a tu hijo, en esta situación, abundantes líquidos para compensar la pérdida de los mismos. Y, también, que continúes con la alimentación, particularmente luego del primer día de diarrea, para evitar la pérdida de peso. Si los vómitos son severos y frecuentes, por lo que impiden la alimentación por boca puede haber riesgo de deshidratación.

Las infecciones bacterianas pueden producir diarrea con moco y sangre, acompañadas por fiebre alta. Esta condición exige la consulta inmediata con el médico, para su evaluación y tratamiento con antibióticos.

Las diarreas prolongadas (más de 3 semanas) pueden ser causadas por parásitos, por lo que requieren la consulta con el médico.

DIETA ANTIDIARREICA PARA LACTANTES (Nota: En general es siempre recomendable el consejo del médico)

Si el bebè se alimenta de leche materna, es necesario que continúe haciéndolo como habitualmente lo hace, ya que esta contiene anticuerpos que protegen el tracto digestivo de las infecciones.

Por el contrario, si el bebè se alimenta con leche de mamadera, es conveniente que estè tres veces más diluida de lo normal durante aproximadamente cinco días. Es recomendable aumentar la concentraciòn gradualmente hasta llegar a prepararla como de costumbre.

DIETA ANTIDIARREICA PARA INFANTES (Nota: En general es siempre recomendable el consejo del médico)

Durante el periodo que se sufre diarrea se han de seguir una serie de normas dietéticas muy precisas, con el fin de acabar con el trastorno. De igual forma, requiere la prohibición de determinados alimentos y la ingestión progresiva de otros. Es asì como la dieta antidiarreica consta de 3 diferentes fases:

Fase 1: Se debe empezar por el ayuno, que puede durar de 8 a 24 horas, en el que sólo se puede ingerir el siguiente preparado para evitar la deshidrataciòn:

  • 1 litro de agua
  • 2 cucharadas soperas de azúcar (para la glucosa)
  • media cucharadita de sal (para el cloruro sódico)
  • media cucharadita de bicarbonato
  • 1 limón mediano exprimido (para el potasio)

Fase 2: Pasado este tiempo, se puede comenzar a ingerir líquidos como el agua de arroz, sémola, sopas de cereales, etc. Es recomendable comer poca cantidad y frecuentemente.

Fase 3: Luego se irá añadiendo, con mucha prudencia, arroz hervido, pollo o pescado hervidos, pan blanco tostado y jamón cocido. Antes de pasar a la alimentación normal se deben introducir el yogur, la carne o el pescado a la plancha, pequeñas cantidades de zanahoria o verduras hervidas y galletitas de agua. Más adelante puré de verduras. Y finalmente dieta normal.

EJEMPLO DE DIETA ANTIDIARREICA MODERADA (FASE 3):

  1. Desayuno: Té liviano o yogur y pan blanco tostado con jamón cocido.
  2. Comida: Arroz hervido, un cuarto de pollo hervido, una manzana hervida.
  3. Merienda: Té y una rebanada de pan blanco tostado.
  4. Cena: papa hervida, pescado blanco hervido, membrillo.

LIMENTOS PROHIBIDOS:

Hay alimentos que suelen agudizar la diarrea, por lo que es conveniente conocerlos y evitarlos mientras dure el proceso. Los productos lácteos (leches o quesos) son de digestión prolongada por su contenido en lactosa, por eso no son recomendables. El yogur, sin embargo, se puede ingerir debido a que es parcialmente digerido por las bacterias que contiene. Se debe evitar también la comida grasa o frita, así como los embutidos y salados ya que irritan la mucosa digestiva y son de digestión prolongada. No se debe tomar tampoco fibra vegetal, frutas crudas o verduras. Las grasas incluso la manteca, margarina, aceites, o nueces, las comidas picantes, el pan integral entero, el maíz y las pieles o semillas de cualquier fruta o verdura están también prohibidas. Por supuesto nada de café ni jugos de naranja azucarados, estimulantes del reflejo gastrocólico.

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Tos y mocos

El árbol respiratorio está cubierto por células capaces de formar moco frente a las agresiones. El moco que posee anticuerpos, protege a la pared de los agresores y también elimina a las células dañadas para que puedan ser reemplazadas por nuevas. Una vez que este moco se ha producido y ha cumplido su función de defensa debe ser eliminado, lo cuál se hace posible gracias a la tos.

Es común ver durante el invierno a los chicos con tos y mocos. ¿Es normal? Hace 30 años a ningún padre se le hubiera ocurrido llevar a su hijo al doctor porque tenía mocos. Aunque éstos le colgaran permanentemente desde su nariz hasta la pera era considerado natural. Tan natural qué todos los niños de esa época, que ahora somos adultos, éramos considerados “los mocosos”.

Actualmente, los padres tan ávidos por información y explicaciones por lo que les ocurre a sus hijos consultan y no se sienten satisfechos hasta saber que los mocos de sus hijos son producidos por alguna alergia, sinusitis, adenoides o un virus. De aquí en más, los chicos se convierten en alérgicos, sinusíticos, etc…, sólo porque les cuelgan unos cuantos mocos de la nariz.

MOCOS PROTECTORES 
El árbol respiratorio, la laringe, traquea, bronquios y bronquiolos están cubiertos por células capaces de formar moco frente a las agresiones. Estos agresores pueden ser gérmenes, humo, frío, etc. El moco que posee anticuerpos en inmunoglobulinas, protege a la pared de los agresores y también elimina a las células dañadas o viejas para que puedan ser reemplazadas por nuevas. Una vez que este moco se ha producido y ha cumplido su función de defensa debe ser eliminado, lo cuál se hace posible gracias a la tos. La eliminación se completa mediante la expectoración en los adolescentes y adultos y por la vía digestiva en los niños. Por este motivo, los chicos con catarro pierden el apetito y en ocasiones vomitan ya que tienen el estómago lleno de mucosidad respiratoria.

TOS: MECANISMO DE DEFENSA DEL ARBOL RESPIRATORIO
La mayoría de los padres se quejan de la tos como síntoma, pero en realidad éste está denunciando un proceso infeccioso o inflamatorio que está ocurriendo profundamente en los pulmones, que es dónde se debe actuar. En este punto es fundamental saber que hay procesos que merecen tratamiento: infecciones bacterianas y broncoespasmo. Una vez que el pediatra descartó alguna de estas complicaciones se debe facilitar el proceso natural para acelerar la curación de las membranas y acortar así la duración del cuadro.

CONSEJOS PARA MEJORAR LOS PROCESOS CON TOS Y MOCO:
Hidratar lo mejor posible la vía aérea, mediante nebulizaciones, vapor e ingesta de abundante líquido. Si tu hijo no tolera las nebulizaciones y llora desde que comienza hasta que termina el efecto es contraproducente. Hacele sólo baños de vapor.

Dr. Martín Gruenberg, Pediatra

Resfrío

Se presentan con estornudos, congestión de la nariz, mocos acuosos, tos y ojos llorosos. Tu hijo puede tener fiebre baja y estar irritable. El no poder respirar bien le impide descansar y alimentarse, y eso lo fastidia.

¿Que es el resfrío? Se presentan con estornudos, congestión de la nariz, mocos acuosos, tos y ojos llorosos. Tu hijo puede tener fiebre baja y estar irritable. El no poder respirar bien le impide descansar y alimentarse, y eso lo fastidia.

En los primeros tres años de vida, un chico tiene entre 6 y 10 catarros por año. Por supuesto, ocurren con más frecuencia en invierno y son cientos de virus diferentes los causantes.

Como cada catarro dura entre 5 y 10 días, no te asombres ni te inquietes demasiado si tu hijo se pasa casi todo el invierno infectado. Más aún si va a una guardería o si tiene hermanos mayores. No olvides que el medio ambiente es un verdadero festival de virus.

¿Con qué combatir los catarros?

  • Líquidos abundantes
  • Vaporizaciones, nebulizaciones
  • Paracetamol para controlar la fiebre, previa consulta con tu pediatra.

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